
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

REZONGÓN
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona que rezonga (o rezongla), gruñe y refunfuña a lo que se le manda en señal de enojo y que acaba ejecutándolo de mala gana. También rezonglón.
Término culto: Rezongatus murmurata.
Ubicación en el Archivo: Salón de la murmuración, pasillo de los lamentos sordos, anaquel de la renuencia.

Etimología: Del latín resonare ‘resonar’ pero pasado por el filtro de la mala leche popular, por el uso de onomatopeyas como zung o zong como imitación de un ruido o murmullo bajo yconfuso.

Nivel de ofensa:
Moderado
Es un agravio de convivencia, de denuncia de actitud.

Vigencia: Plena.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por sus labios apretados y su vocalización defectuosa. El rezonglón nunca te dirá a la cara «no quiero hacerlo»; te dirá que sí, pero mientras se da la vuelta, soltará un «siempre igual…» en un volumen justo para que sepas que se está quejando, pero no tanto como para que puedas pedirle explicaciones.

Hábitat: Se le suele avistar en las colas de las ventanillas públicas, en los pasillos de las oficinas cuando se asignan tareas extra, y en el salón de casa cuando toca fregar los platos.

Peligrosidad:
Moderada
En principio leve, pero fácilmente sube a moderadad porque el rezongo es como la humedad y termina calando en el ánimo de todos los presentes hasta que alguien estalla.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: Históricamente, el rezongón ha sido un personaje típico de la literatura de costumbres y del teatro breve (entremeses).
El criado rezongón es un arquetipo literario. Cumple con su deber, pero castiga al que manda con su murmullo constante.
Se asociaba con la falta de docilidad y la mala crianza. Covarrubias lo vincula con el «gruñir del perro» que no muerde pero muestra los dientes.
Benito Pérez Galdós utiliza el término para caracterizar el temperamento de un criado en su obra Misericordia (1897):
«Era un viejo rezongón, que a todo ponía pegas y que, mientras hacía los mandados, iba por la calle hablando solo y gruñendo contra el mundo entero.»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Debe usarse cuando el continuo murmurar empieza a ser cansino.
Modo de empleo: Con un tono de queja y con un «ya está bien».

Resumen y conclusión del Archivero
El rezongón o la rezongona es la banda sonora de la desgana.
Obedece, sí, pero arrastrando los pies y demostrando su desagrado mediante un ruido sordo y quejumbroso. Murmurando entre dientes una letanía de quejas que nadie termina de entender, pero que todos sienten.
Es un término cotidiano, infalible para definir a niños que se quejan quedamente porque no quieren irse a la cama, empleados que odian los lunes y maridos o esposas que sacan la basura como si estuvieran cargando con la cruz del Gólgota.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 15 de febrero de 1720».


Número de Registro: 000005769 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis pone a su disposición el acero de la lengua, pero no pone el brazo ni el pecho. Cualquier daño colateral, pérdida de honra o intercambio de golpes resultante de emplear este término será responsabilidad exclusiva de quien lo exhala. Nos lavaremos las manos con agua de rosas mientras usted lidia con el ofendido.


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