
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

MEQUETREFE
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona entremetida, bulliciosa, insignificante y de poco provecho.
Término culto: Petimetrus mindundi.
Ubicación en el Archivo: Salón de la insignificancia social, aparador del bullicio.

Etimología: Proviene del árabe hispánico mohatref, ‘el que hace ostentación, arrogante, orgulloso, petulante’.
La transición hacia el significado actual ocurrió a través de la mofa y la sátira social. El pueblo comenzó a aplicar esta palabra de forma burlesca para señalar a quien intentaba adoptar aires de grandeza o superioridad sin tener méritos para ello.
Así, el término se desgastó hasta designar a la persona entrometida, bulliciosa, de poco provecho y ninguna sustancia.

Nivel de ofensa:
Moderado
Es una ofensa directa a la seriedad y valía del sujeto. Llamar a alguien mequetrefe es negarle cualquier autoridad o respeto.

Vigencia: En desuso.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se caracteriza por querer estar en el centro de todas las conversaciones sin aportar nada más que ruido. Suele vestir de manera que busca llamar la atención. Se muestra agitado y nervioso.

Hábitat: Pasillos de oficinas donde se comentan chismes, corrillos de fiestas donde intenta impresionar a los presentes, y cualquier lugar donde pueda ejercer de ayudante de alguien importante para sentirse parte del juego.

Peligrosidad:
Nula
Su mayor daño es la irritación que produce. Es como un mosquito en una noche de verano: molesto, zumbón y difícil de atrapar, pero incapaz de causar una herida profunda.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: En el Siglo de Oro era un insulto común para rebajar la dignidad de los hombres jóvenes o de los criados que pretendían actuar con una autoridad o una altanería ridícula.
Con el paso del tiempo, el agravio perdió cualquier carga de peligrosidad. Hoy se utiliza principalmente en el ámbito familiar o coloquial para definir a un sujeto flaco, insignificante o con actitudes ridículamente altaneras para su escaso mérito.
Miguel de Cervantes utilizó este término en su comedia de enredos amorosos y espadas, La entretenida (1615):
«—¿Quién es este mequetrefe, que viene a darnos la ley, pareciendo un monicaco?»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Cuando alguien de poca valía intenta dar órdenes, opinar con soberbia o actuar como si fuera el protagonista de una situación que le queda grande.
Modo de empleo: Con un tono de desdén absoluto, casi como si estuviéramos apartando una mota de polvo de la solapa.

Resumen y conclusión del Archivero
El mequetrefe (o la mequetrefa) es el espécimen del ruido inútil. El que se mete en asuntos ajenos y pretende llevar la voz cantante, pero que carece de la categoría necesaria para ello. Y que suele quedar en evidencia como un donnadie pretencioso.
Es la espuma de la sociedad: está arriba, se ve mucho, pero desaparece al menor soplido.
En el Gabinete lo archivamos como el Espécimen de la Vanidad Diminuta. Es la prueba de que se puede estar muy ocupado sin estar haciendo absolutamente nada.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 8 de junio de 1710».


Número de Registro: 000005119 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
⚠️ Aviso de contexto: > Nuestra responsabilidad termina en el punto y final de esta ficha. Si decide llevar este agravio al mundo real y la jugada le sale por la culata, recuerde que lo hace bajo su responsabilidad y que aquí solo custodiamos la palabra, no el sentido común del usuario.


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