LABORATORIO DE DIAGNÓSTICO
Tal es la riqueza de nuestro idioma que no es tarea fácil encontrar un insulto que retrate a la perfección las miserias del espécimen objeto de nuestro estudio.
Su comportamiento sin duda merece que le encontremos ese traje a medida.
Si no quiere disparar improperios a mansalva y prefiere la fina estocada de un estilete, puede utilizar los servicios del Laboratorio de diagnóstico. No es un juego de azar, sino un espejo de las bajezas humanas rescatado de los anaqueles más oscuros de este Archivo.
¿Cómo proceder? Fácil. Lea atentamente las preguntas y escoja la opción más adecuada con la frialdad de un cirujano y la agudeza de un inquisidor.
Tras responder de 8 a 10 preguntas, nuestro Gabinete de Análisis y Diagnóstico le proporcionará el resultado.
Que la luz de la razón le guíe por este laberinto de necios, soberbios y esperpentos.
