
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

CARACARTÓN
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona excesivamente seria, inexpresiva, seca o ruda de gestos.
Término culto: Vultus papyre-recia.
Ubicación en el Archivo: Salón de la expresividad, sección de la indiferencia.

Etimología: Es una palabra compuesta de creación romance (española). Es una concatenación de cara de cartón. No está recogida en el diccionario.
La metáfora alude a que las facciones carecen de la movilidad, el brillo o la calidez de la piel viva, asemejándose a una máscara rígida de cartón.
El término como una sola palabra se ha consolidado en el habla urbana del último tercio del siglo XX y principios del XXI para describir la falta de expresividad o simpatía, ganando peso también en la cultura popular

Nivel de ofensa:
Moderado

Vigencia: Plena.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por su inexpresividad, su rostro imperturbable y su actitud impasible. El caracartón no parpadea lo suficiente y su sonrisa, si llega a producirse, parece un error en el sistema o una grieta en el material. Suele tener una tez mate, como si la sangre hubiera decidido no pasar por ahí para no perder el tiempo.

Hábitat: En las ventanillas de la administración pública a las ocho de la mañana, en las paradas de autobús mirando al infinito, en las oficinas de reclamaciones de los grandes almacenes y en las fotos de carné (donde, por una vez, su expresión encaja perfectamente).

Peligrosidad:
Nula
Por su total ausencia de reacción a cualquier estímulo.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: Aunque el adjetivo compuesto caracartón es moderno, la imagen en la que se basa es muy antigua. En el Diccionario de Autoridades, del siglo XVIII, ya se recogía la locución cara de cartón o cara de papel, definiéndola formalmente como la ‘cara arrugada y seca, que parece que no es de carne’.
La vinculación de la rigidez facial con el cartón nace del mundo de los disfraces, las máscaras de carnaval y los títeres de los cómicos de la legua, cuyos rostros artificiales e inalterables provocaban la mofa del público.
En Trilogía de Madrid (1984) de Francisco Umbral contramos la variante clásica:
«Los ujieres del ministerio tenían una cara de cartón mojado y archivo, una fisonomía funcionarial que no se alteraba ni ante la muerte del ministro ni ante el nacimiento de la primavera.»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Cuando el sujeto se comporta como estuviese disecado o como si fuera un decorado.
Modo de empleo: Separando en sílabas y aumentando la voz paulatinamente haciendo acento en la sílaba final: ca-ra-CAR-TÓN. A ver si reacciona de una puñetera vez.

Resumen y conclusión del Archivero
El o la caracartón es el espécimen que ha logrado el prodigio biológico de convertir su rostro en una superficie bidimensional, rígida y carente de cualquier brillo vital.
Es el individuo que recibe una noticia, ya sea buena o mala, con la misma expresividad que una caja de zapatos vacía.
Es el ser que ha decidido que exteriorizar la alegría, el dolor o cualquier otra emoción son gastos energéticos innecesarios.
Está físicamente presente pero emocionalmente ausente.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 2 de enero de 2005».


Número de Registro: 000010678 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
⚠️ Aviso de contexto: > Nuestra responsabilidad termina en el punto y final de esta ficha. Si decide llevar este agravio al mundo real y la jugada le sale por la culata, recuerde que lo hace bajo su responsabilidad y que aquí solo custodiamos la palabra, no el sentido común del usuario.


Deja una respuesta