
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

PELELE
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona pusilánime, sin carácter, que se deja manipular por los demás.
Término culto: Puppa-pelelus manipulatta.
Ubicación en el Archivo: Salón de la vacuidad mental, sección de carencia de iniciativa.

Etimología: Del latín pellis ‘piel, trapo’ mutando hacia la designación de un muñeco de paja o trapos viejos que se confeccionaba durante las festividades populares.
El término pelele posee un origen de carácter onomatopéyico estrechamente vinculado al léxico infantil y a los balbuceos o repeticiones de sílabas.
Así, un pelele era una figura antropomórfica de paja o trapo que se sacaba a la calle durante el carnaval para ser manteado, apaleado o quemado públicamente.
Basado en la total carencia de voluntad del objeto, el término pasó a designar, en un uso metafórico, al individuo pusilánime, sin carácter y que actúa como un simple títere en manos ajenas.

Nivel de ofensa:
Serio
Es un agravio que señala una carencia estructural de carácter.

Vigencia: Plena.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por su mirada dócil y por sus continuos asentimientos.

Hábitat: Se le encuentra como último mono en cualquier estructura jerárquica rígida, en relaciones de pareja totalmente asimétricas adoptando el papel de complaciente y en grupos de amigos donde adopta una postura pasiva para no ser rechazado.

Peligrosidad:
Nula
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: En el siglo XVIII, el manteo del pelele era una costumbre de carnaval profundamente arraigada en las clases populares de Madrid.
Durante el siglo XIX el término saltó formalmente del plano festivo a la narrativa de costumbres y la crítica política para censurar la falta de virilidad civil.
En El niño de Guzmán (1897) de Emilia Pardo Bazá, podemos leer:
«[…] Mauricio no era ningún pelele con quien impunemente se jugase […]»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Debe usarse cuando alguien demuestra una absoluta falta de carácter, independencia o criterio propio, dejándose mangonear sin rechistar por quienes le rodean.
Modo de empleo: Con una mezcla de burla y lástima ante la incapacidad del sujeto para hacerse valer

Resumen y conclusión del Archivero
El o la pelele es el espécimen que ha renunciado a su libre albedrío para convertirse en el juguete articulado de voluntades más fuertes. Representa al hombre de paja, al monigote grotesco que carece de alma propia y al que la sociedad zarandea a su antojo.
El pelele no tiene carácter, no tiene iniciativa y no toma decisiones, sigue los criterios que los demás de imponen. Su rasgo principal es ese vacío de voluntad que le hace asentir con la cabeza ante el jefe, obedecer sin discusión a su pareja afectiva y repetir como un eco las ocurrencias de personas de más carácter.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 6 de agosto de1898».


Número de Registro: 000007512 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
⚠️ Aviso de contexto: >Séase sabido que todo aquel que extraiga esta ofensa para su uso en plazas, villas, mercados o palacios, lo hace fuera de nuestra jurisdicción y amparo. No responderemos ante juez, señor o verdugo por las ofensas proferidas. Quien pone el verbo, pone el cuello; y aquí no guardamos cabezas ajenas.


Considerable 




Moderado




Grave

Leve


Leve 