
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

AGONÍAS
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona pesimista, ansiosa e hipocóndriaca que siempre se encuentra mal y con problemas. Acaparadora de atención.
Término culto: Angustia-perpetuus catastrophica.
Ubicación en el Archivo: Sala de la hipocondría, estantes de las cuitas infundadas.

Etimología: Del latín agonia y este del griego agōnía, con el significado de ‘lucha contra la muerte’ o ‘esfuerzo agónico’ (aplicable en la guerra o en el deporte, respectivamente).
Con el tiempo pasó a describlr coloquialmente a una persona que vive en una angustia constante, que es pesimista, que se agobia por todo y que siempre se encuentra mal tanto física como anímicamente.

Nivel de ofensa:
Moderada
Es más una etiqueta de persona tóxica que un insulto hiriente. Llamar a alguien agonías es pedirle que, por el amor de Dios, respire y deje de contagiar su taquicardia al resto.

Vigencia: Nuevo cuño.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por su suspiro crónico, su actitud negativa, por pasarse gran parte del día tirado en la cama y porque su conversación es monotemática: habla de sí mismo y de los dramas griegos que está viviendo en su propia carne.

Hábitat: Se le encuentra con frecuencia al otro ado del hilo teléfónico contándote sus problemas, en las salas de espera del médico y tirado en la cama agobiado por tonterías.

Peligrosidad:
Moderada
Por riesgo de vampirismo energético. Su arma es la asfixia por empatía. Puede obligarte a que te preocupes por sus tonterías hasta que tú mismo acabes con dolor de cabeza.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: Históricamente, la palabra agonía siempre estuvo ligada al tránsito a la muerte. Sin embargo, su uso como insulto o calificativo personal es de cuño moderno y coloquial.
Durante el siglo XXI se popularizó para definir al cenizo o hipocondríaco agobiado y superado por la vida, que con anterioridad habría sido calificado de atribulado o cuitado.
Encontramos en La colmena (1951) de Cela:
«—¡Qué agonías eres, hijo! —le dice doña Rosa—; parece que se va a acabar el mundo porque se te ha roto un zapato, ¡siempre estás con el alma en un hilo!»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Debe usarse cuando el sujeto colma nuestro cupo de lamentos.
Modo de empleo: De manera cortante, para que cese en su actitud.

Resumen y conclusión del Archivero
El o la agonías es el espécimen que, aunque no se está muriendo, vive en un estado de muerte lenta al preocuarse continuamente por todo.
Está a la búsqueda constante de un motivo para llevarse las manos a la cabeza. Se preocupa por cosas tan banales como que el autobús tarda dos minutos más de lo previsto o que la yema del huevo frito se ha reventado sola.
El Agonías es el ser que ha decidido que la paz mental es un concepto aburrido y prefiere vivir en un tráiler de una película de terror permanente. Siempre encontrando formas creativas de pasarlo fatal.
No es necesariamente alguien malvado, sino alguien cuya compañía resulta agotadora por su constante estado de ansiedad o queja.
Nota del Archivero: No te hará daño físico, pero su capacidad para absorber la alegría del ambiente es comparable a la de un Dementor de Harry Potter.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 27 de octubre de1949».


Número de Registro: 000008163 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
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