
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

TACAÑO
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona que escatima excesivamente en el gasto.
Término culto: Tacannus miser.
Ubicación en el Archivo: Salón de la codicia avariciosa, bloque de recortes presupuestarios.

Etimología: Según el filólogo Joan Coronimes en su Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico proviene con alta probabilidad de hebreo taqanáh ‘ordenaciones, reglamentos, converios’ negociados por judíos durante la Edad Media.
La población cristiana comenzó a utilizar el témino con una connotación recelosa en torno a esos arreglos económicos, siendo su primer significado el de ‘bribón, pícaro, engañador’.

Nivel de ofensa:
Serio

Vigencia: Plena.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Rostro contraído en una mueca de sufrimiento franciscano a la hora de pagar y su desaparición instantánea cuando se ha de contribuir a un gasto colectivo.

Hábitat: Se le encuentra en cenas de amigos con una calculadora científica en la mano para repartir gastos (se supone que para calcular la media, la mediana y la varianza), en fiestas de cumpleaños con el regalo más miserable entre las manos y con mayor frecuencia encerrado en casa sin salir a la calle para no gastar.

Peligrosidad:
Leve
No es peligroso, pero fastidia cuando eres tú el que recibe la mierda de regalo.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: No fue sino hasta finales del siglo XVIII y en el XIX cuando el término pasó a significar exclusivamente la ‘reticencia desmesurada a dar o gastar dinero’, convirtiéndose en un insulto que penaliza la mezquindad, la falta de desprendimiento y el egoísmo social frente al prójimo.
[añadido] En Pipá (1886) de Clarín (Leopoldo Alas) encontramos:
«En el teatro también los novios son pobres a veces, pero en tales casos la novia respectiva resulta princesa, y ella lo paga todo, y otras veces es el novio el que sale siendo hijo de un banquero riquísimo, algo tacaño y severo, pero que al fin se ablanda y todos quedan contentos.»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Debe usarse cuando una persona muestra una mezquindad enfermiza con el dinero, escatimando en lo elemental, evitando pagar lo que le corresponde o sufriendo de forma visible ante cualquier gasto común.
Modo de empleo: En tono de reproche y recordándole con malicia que las manos se le quedan cortas cada vez que hay que tocar la cartera.

Resumen y conclusión del Archivero
El tacaño o la tacaña es el espécimen que revisa cada céntimo gastado con lupa de notario.
Si se compra un abrigo nuevo, no disfruta del calor de la prenda, sino que se desangra contabilizando las monedas que ha perdido en el intercambio. Vive en una precariedad autoimpuesta precisamente porque su patología es el apego patológico al dinero.
Es el ser que no suelta una moneda sin antes sufrir un microinfarto emocional. Destaca por su miseria en el trato diario, midiendo cada gasto cotidiano con dolor físico como si cada moneda entregada fuera un trozo de su propia carne.
Nota del Archivero: En los últimos tiempos y debido a la sociedad de consumo en que estamos inmersos, se ha detectado la aparición del tacaño asimétrico. Aquél que es capaz de gastarse el sueldo de dos meses en adquirir para sí el último dispositivo tecnológico, pero que es incapaz, por tacaño, de invitar a un café a los amigos.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 14 de junio de1794».


Número de Registro: 000008847 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis es como el de un simple boticario que cataloga sustancias peligrosas; el uso que usted haga de este veneno léxico es asunto de su propia conciencia. Si tras pronunciarlo se encuentra usted envuelto en un altercado o en un sepulcral aislamiento social, no regrese aquí buscando antídotos. Suyo es la administración, suyas las consecuencias.


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