
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

CHIQUILICUATRE
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona, frecuentemente joven, algo arrogante y de escasa formalidad o sensatez. Sujeto entrometido de escasa importancia. También chiquilicuatro.
Término culto: Hominiculus absurda.
Ubicación en el Archivo: Salón de la informalidad sección de lo prescindible.

Etimología: Es una palabra de origen incierto y formación festiva o popular, probablemente nacida en el siglo XIX.
Al parecer, una amalgama de chico y cuatro, en el sentido de algo de poco valor o categoría. Y tal vez una deformación de chiquichaque, onomatopeya del sonido de las herramientas, usada para designar a trabajadores de poca monta.

Nivel de ofensa:
Serio
Es un agravio de relevancia. Se le dice al sujeto que no solo carece de importancia, sino que además es ridículo.

Vigencia: En desuso y recuperado. (Ver nota)
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Actitud de suficiencia y perdonavidas, arrogándose una importancia que no tiene. El chiquilicuatre siempre está en medio de todo, gesticulando mucho y aportando poco. Su rasgo principal es la inconsistencia. Es una cáscara de nuez con ínfulas de portaaviones.

Hábitat: Se le encuentra en las antesalas de los despachos intentando parecer ocupado, en los eventos sociales acercándose a la gente importante para salir en la foto y en todos los saraos intentando llevar la voz cantante aunque nadie le hace caso.

Peligrosidad:
Nula
El chiquilicuatre es como un mosquito: no puede derribarte, pero su zumbido molesto puede arruinarte la tarde.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: Es el primo hermano del mequetrefe y del perillán. En la literatura costumbrista del siglo XIX, el chiquilicuatre era el joven de provincias que llegaba a la capital pretendiendo saber de todo y terminaba siendo el hazmerreír de las tertulias.
Benito Pérez Galdós utiliza el término para definir la nula importancia de un personaje pretencioso en su obra Misericordia (1897):
«—¿Y quién es ese chiquilicuatre para venir aquí a darnos lecciones? —exclamó doña Juana con supremo desdén—; un pobre diablo que no tiene dónde caerse muerto y presume de gran señor.»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Debe usarse cuando la actitud del chiquilicuatre empeza a ser molesta.
Modo de empleo: Con calma y a modo de burla.

Resumen y conclusión del Archivero
El o la chiquilicuatre representa la vanidad de los que no tienen base donde apoyarla.
Es un entrometido de escasa importancia que se las da de entendido o que actúa con una pretensión ridícula para su nula relevancia social o intelectual. Intenta figurar en reuniones y tertulias y acaba molestando por su impertinencia de donnadie presuntuoso e hipervitaminado, ruidoso y absolutamente irrelevante.
Para él su falta de méritos es solo una falta de perspectiva de los demás,
Nota del Archivero: Es un término clásico que recuperó una fama explosiva en España a finales de la primera década del 2000 gracias a un fenómeno televisivo.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 9 de diciembre de 1830».


Número de Registro: 000007738 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
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