
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

BASILISCO
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona furiosa o dañina. Sujeto colérico de mirada fulminante.
Término culto: Basiliskós fulmina.
Ubicación en el Archivo: Salón de la furia desenfrenada, sección de miradas aviesas.

Etimología: Del griego basilískos ‘pequeño rey’, de basileus ‘rey’ y -iskos sufijo diminutivo.
Se le llamaba así porque se creía que tenía una mancha blanca en la cabeza en forma de corona o una cresta real.
En la tradición clásica y medieval, el basilisco era el rey de las serpientes, nacido de un huevo de gallina empollado por un sapo. Se decía que mataba con la mirada y que su aliento agostaba las plantas.

Nivel de ofensa:
Serio
Es un agravio que describe un estado de furia destructiva y autoritaria.

Vigencia: En desuso. Aunque se sigue utilizando en expresiones como estar hecho un basilisco.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por los ojos inyectados en sangre, las cejas perpetuamente fruncidas y una mandíbula tan apretada que castañea. El basilisco no parpadea cuando está enfadado; te fija con una intensidad que te hace buscar la salida más cercana.

Hábitat: Se le encuentra en los despachos de jefes con complejo de superioridad o en proceso de separación, en las ventanillas de administración cuando falta un papel, y en grupos de niños malcriados a los que se lleva a contraria.

Peligrosidad:
Considerable
El peligro del basilisco es que su ira genera un clima de terror donde nadie se atreve a actuar por miedo a ser el siguiente objetivo de su mirada.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: Se llamaba basilisco a la persona que, presa de la ira, la envidia o sus malos instintos, parecía querer matar con la mirada. Era sinónimo de alguien intratable y colérico.
Antiguamente, los energúmenos eran los protagonistas de los exorcismos. La Iglesia incluso tenía un lugar reservado para ellos en las basílicas (el nártex) porque no se les permitía entrar al rito principal hasta estar «limpios».
En el Quijote, Primera Parte, Capítulo XIV, la pastora Marcela usa la imagen del basilisco para defenderse de quienes la culpan de la muerte de Grisóstomo:
«Si mi hermosura mata, es como la del basilisco, que de lejos y por la vista ponzoña; pero no por eso soy yo la culpable.»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Cuando alguien muestra un enfado desproporcionado y utiliza su lenguaje no verbal para amedrentar.
Modo de empleo: Con una mezcla de advertencia e ironía.

Resumen y conclusión del Archivero
El o la basilisco es el espécimen que ha convertido su pupila en un arma de corto alcance. En el Gabinete lo archivamos como el espécimen del furor ocular. Es el ser que demuestra que, a veces, el silencio y una mirada torva son más violentos que un grito.
El poder paralizante del basilisco es tal que cuando el basilisco entra en una habitación con su mal humor, las conversaciones mueren y la alegría se marchita.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 15 de octubre de 1820».


Número de Registro: 000007731 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
⚠️ Aviso de contexto: > Este insulto es un legado histórico que entregamos sin garantía de buen recibimiento. Si al usarlo descubre que el receptor tiene menos sentido del humor (o más fuerza física) de lo esperado, asuma su error con hidalguía. Declinamos toda responsabilidad sobre las consecuencias.


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