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Letra E capitular

l ingenio a la hora de insultar puede marcar la diferencia entre sufrir las consecuencia o no.

Tomemos como ejemplo una famosa anécdota de Francisco de Quevedo, uno de los calambures (juegos de palabras) más celebrados de la lengua española, donde el ingenio del poeta le permitió ganar una apuesta arriesgada en la corte de Felipe IV.

La reina, Isabel de Borbón, primera esposa de Felipe IV (aunque algunas variantes de la leyenda mencionan a Mariana de Austria), padecía una cojera evidente, un defecto físico que le causaba gran inseguridad y sobre el que prohibía terminantemente cualquier broma o mención

Quevedo, conocido por su carácter pendenciero y su agilidad mental, apostó una cena con sus amigos a que era capaz de llamar coja a la reina en su propia cara sin que ella se ofendiera.

Durante una recepción en el Real Alcázar, Quevedo se presentó ante la reina con dos flores: un clavel blanco en una mano y una rosa roja en la otra. Al acercarse para ofrecérselas, hizo una elegante reverencia y pronunció la frase histórica:

«Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja».

Gracias al uso del calambur, la reina escuchó la forma verbal escoja ‘elegir’, mientras que los amigos de Quevedo escucharon claramente es coja.

La reina, halagada por el gesto poético, eligió una de las flores y le dio las gracias, permitiendo que Quevedo ganara la apuesta sin sufrir represalias por su atrevimiento.

Nota: Pero… ¿ocurrió realmente?

No se puede confirmar que la anécdota sea real. La mayoría de los historiadores la consideran una leyenda popular. Aunque Quevedo fue conocido por su ingenio mordaz, no existen registros oficiales de la época que documenten este suceso específico.

El hecho de que no se concrete la figura de la reina es un indicio de que el mito se adapta a la historia. Además, se han atribuido a Quevedo multitud de chistes, juegos de palabras y desplantes que probablemente nunca ocurrieron, simplemente porque encajaban con su fama.

«Dado en el Gabinete de Estudios Avanzados de la Ofensa a [Sin fechar]».

POR LA BRIGADA DE AMANUENSES

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