Temática: folclore

Presentación y análisis de diferentes aspectos del folclore (rimas, coplas, poemas, canciones…) que contengan afrentas y ofensas.

  • Membrete de "El Energúmeno Ilustrado" para los documentos oficiales

    Gabinete de Estudio de Agravios e Insultos > Sección de Rimas Villanas

    as coplas de picadillo son composiciones populares castellanas —a menudo transmitidas oralmente— que se utilizaban en celebraciones para burlarse o atacar de forma pública mediante rimas afiladas.

    Es un género de desafío, de batallas copleras. Mozos contra mozas, un pueblo contra otro… Sazonados con alcohol se dicen a la cara las verdades que todo el mundo conoce. Son ofensas que normalmente no se expresan en voz alta.

    Veamos algunas:

    Tienes una cara, moza,
    que parece un accidente;
    no te quiere ni tu madre
    por no asustar a la gente.


    Presumes de doncella,
    cara de gata,
    y tienes más andanzas
    que una fragata.


    Mucho presumes de rica,
    de seda y de terciopelo,
    y tienes las alpargatas
    con siete remiendos nuevos.


    Tienes una nariz, mozo,
    que parece un pimiento;
    cuando pasas por el puente,
    hace sombra a todo el pueblo
    .

    Vete a la iglesia, beato,
    a lamer los escalones,
    que para ayudar al vecino
    te faltan los pantalones.


    Mucho presumes de dama,
    pedazo de mamarracha,
    y tienes las alpargatas
    comidas por cucarachas.


    Deja que la niña pene
    si la pena es de amor,
    que en esa clase de pena
    cuanto más pene mejor
    .

    «Dado en el Gabinete de Estudios Avanzados de la Ofensa a [Sin fechar]».

    POR LA BRIGADA DE AMANUENSES

    Sello estampado de "El Energúmeno Ilustrado" validando el contenido

    Número de Registro: 000001892 | Fondo de Estudios del Agravio Insultante | El Energúmeno Ilustrado

  • Membrete de "El Energúmeno Ilustrado" para los documentos oficiales

    Gabinete de Estudio de Agravios e Insultos > Sección de Rimas Villanas

    a tradición coplera castellana es fruto del ingenio popular. De tradición oral, esas cuartetas y seguidillas, han servido para decir a la cara verdades como puños.

    A continuación algunas de estas composiciones. En esta ocasión dirigidas a aquellas personas devotas de iglesia y misa, cuyo comportamiento no coincide con el predicado por la doctrina.

    Esa que va tan devota
    con el rosario en la mano,
    es una víbora hambrienta
    que muerde a todo cristiano.
    
    Mucho rezas, meapilas,
    y mucho golpeas el pecho,
    pero luego en tu casa
    duerme el diablo en tu lecho.
    
    Va la beata a la iglesia
    a rezar por sus pecados,
    y al salir por el pórtico
    ya ha despellejado a cuatro.
    
    Mucho golpear el pecho
    y mucha misa mayor,
    pero al que pasa miseria
    le cierras el portón.
    
    Mucho rosario al cuello
    y mucha cara de santo,
    y luego por las esquinas
    vas levantando el espanto.
    Tienes cara de santero
    y alma de gandul ladrón;
    hablas de Dios en la calle
    y pecas en el rincón.
    
    Mucho golpeas el pecho,
    santurrón vano,
    con el rosario gordo
    siempre en la mano.

    «Dado en el Gabinete de Estudios Avanzados de la Ofensa a [Sin fechar]».

    POR LA BRIGADA DE AMANUENSES

    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000002793 | Fondo de Estudios del Agravio Insultante | El Energúmeno Ilustrado

  • Membrete de "El Energúmeno Ilustrado" para los documentos oficiales

    Gabinete de Estudio de Agravios e Insultos > Sección del Anecdotario Insultante

    nécdotas que se cuentan. Algunas son reales, otras inventadas o atribuidas a algún personaje famoso.

    En realidad, poco importa.

    Winston Churchill y Bessie Braddock

    Durante una fiesta celebrada en 1946, Bessie Braddock, una parlamentaria del Partido Laborista conocida por su fuerte carácter, vio que Churchill estaba en estado de embriaguez por haber bebido considerablemente. Le espetó:

    «Winston, ¡está usted borracho! Es más, ¡está usted asquerosamente borracho!»

    Churchill, sin inmutarse, le respondió:

    «Bessie, querida, usted es fea. Es más, ¡es usted asquerosamente fea! Pero mañana yo estaré sobrio y usted seguirá siendo fea».

    Camilo José Cela y el presidente del senado

    En una ocasión, mientras ocupaba su escaño por designación real, Cela se quedó dormido.

    El presidente de la cámara le recriminó:

    «El señor Cela está dormido»

    A lo que el escritor respondió:

    «No, señor presidente, estoy durmiendo».

    Ante la confusión, Cela aclaró:

    «No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, de la misma manera que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo».

    Abraham Lincoln y Stephen A. Douglas

    Durante un debate político en Illinois en 1858, Douglas acusó a Lincoln de ser un hombre de dos caras (hipócrita).

    Lincoln, con fama de ser poco agraciado físicamente, se giró hacia el público y dijo:

    «Sinceramente, si tuviera otra cara, ¿creen que estaría usando esta?»

    George Bernard Shaw y Winston Churchill

    El dramaturgo Bernard Shaw le envió dos entradas a Churchill para el estreno de su nueva obra:

    «Le envío dos entradas para el estreno de mi obra; traiga a un amigo… si es que tiene uno».

    Churchill respondió:

    «Me es imposible asistir a la primera función. Iré a la segunda… si es que hay una».

    «Dado en el Gabinete de Estudios Avanzados de la Ofensa a [Sin fechar]».

    POR LA BRIGADA DE AMANUENSES

    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000003820 | Fondo de Estudios del Agravio Insultante | El Energúmeno Ilustrado

  • Membrete de "El Energúmeno Ilustrado" para los documentos oficiales

    Gabinete de Estudio de Agravios e Insultos > Sección del Anecdotario General

    Letra E capitular

    l ingenio a la hora de insultar puede marcar la diferencia entre sufrir las consecuencia o no.

    Tomemos como ejemplo una famosa anécdota de Francisco de Quevedo, uno de los calambures (juegos de palabras) más celebrados de la lengua española, donde el ingenio del poeta le permitió ganar una apuesta arriesgada en la corte de Felipe IV.

    La reina, Isabel de Borbón, primera esposa de Felipe IV (aunque algunas variantes de la leyenda mencionan a Mariana de Austria), padecía una cojera evidente, un defecto físico que le causaba gran inseguridad y sobre el que prohibía terminantemente cualquier broma o mención

    Quevedo, conocido por su carácter pendenciero y su agilidad mental, apostó una cena con sus amigos a que era capaz de llamar coja a la reina en su propia cara sin que ella se ofendiera.

    Durante una recepción en el Real Alcázar, Quevedo se presentó ante la reina con dos flores: un clavel blanco en una mano y una rosa roja en la otra. Al acercarse para ofrecérselas, hizo una elegante reverencia y pronunció la frase histórica:

    «Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja».

    Gracias al uso del calambur, la reina escuchó la forma verbal escoja ‘elegir’, mientras que los amigos de Quevedo escucharon claramente es coja.

    La reina, halagada por el gesto poético, eligió una de las flores y le dio las gracias, permitiendo que Quevedo ganara la apuesta sin sufrir represalias por su atrevimiento.

    Nota: Pero… ¿ocurrió realmente?

    No se puede confirmar que la anécdota sea real. La mayoría de los historiadores la consideran una leyenda popular. Aunque Quevedo fue conocido por su ingenio mordaz, no existen registros oficiales de la época que documenten este suceso específico.

    El hecho de que no se concrete la figura de la reina es un indicio de que el mito se adapta a la historia. Además, se han atribuido a Quevedo multitud de chistes, juegos de palabras y desplantes que probablemente nunca ocurrieron, simplemente porque encajaban con su fama.

    «Dado en el Gabinete de Estudios Avanzados de la Ofensa a [Sin fechar]».

    POR LA BRIGADA DE AMANUENSES

    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000002761 | Fondo de Estudios del Agravio Insultante | El Energúmeno Ilustrado