
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

RÁCANO
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona tacaña, avara, que escatima gastos, sobro todo en los demás.
Término culto: Racanus magna.
Ubicación en el Archivo: Salón de los dineros atesorados, anaqueles del gasto paralizado.

Etimología: El origen filológico es objeto de debate. La hipótesis más sólida, defendida por filólogos como Joan Coromines, sitúa su origen en el cruce de variantes de la germanía y el habla marginal del siglo XIX. Se le relaciona con voces como raquero ‘el ladrón que merodeaba en los puertos o playas para saquear barcos arrastrados a la orilla’.

Nivel de ofensa:
Serio
Es un agravio de mezquindad. El rácano no es solo pobre de bolsillo, es pobre de alma.

Vigencia: En desuso. Y es una pena, porque esa r vibrante al inicio es perfenta para dar fuerza al insulto.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Va al baño cuando llega la cuenta, siempre olvida la cartera en casa, se hace el loco en las colectas y cosas así. Nadie le ha visto nunca pagar nada.

Hábitat: Se le encuentra con frecuencia en las tiendas de segunda mano, en los mercados intentando comprar medio plátano y rondando los puertas de conventos y monasterios intentando comer a la sopa boba.

Peligrosidad:
Leve
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: El término ha sufrido una evolución a lo largo del tiempo. Pasó de significar ‘pillo, artero, taimado’ a calificar a quien escatima el esfuerzo, al ‘gandul, vago’. Finalmente se consolidó en el siglo XX como sinónimo predominante de ‘tacaño, avaro’.
La Real Academia Española lo indexó tardíamente en su cuerpo lexicográfico formal, manteniendo hasta la actualidad sus tres acepciones vivas bajo la categoría de uso coloquial: artero, tacaño y vago. Aun así, el uso mayoritario en la calles y en las apariciones literarias a partir de 1950 se centran en la mezquindad económica o la tacañería material al compartir gastos.
En Diario de un emigrante (1958) de Miguel Delibes, se puede leer:
«¿Qué es un poco rácano y un poco así, cómo diría, agarradillo? De acuerdo, pero nadie somos perfectos, como yo digo.»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Cuando alguien demuestra una tacañería excesiva en una situación social o cuando intenta escaquearse de un gasto compartido que le corresponde.
Modo de empleo: Con una mezcla de desprecio y burla.

Resumen y conclusión del Archivero
El rácano o la rácana es el espécimen para el que la vida es una resta constante y para el que cada céntimo que gasta es una herida en su orgullo
Es el ser que, teniendo medios, se comporta como si estuviera en la indigencia para no gastar un euro en los demás. El que usa el material de oficina de los compañeros de trabajo para no gastar el suyo. El que cruza la ciudad a pie con tal de ahorrarse diez céntimos en una barra de pan. El que cuenta las lentejas antes de echarlas a la olla.
Nota del Archivero: Si bien el término rácano está perdiendo fuerza en favor de tacaño, agarrado y otros, el verbo racanear goza de una buena salud.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 16 de noviembre de 1959».


Número de Registro: 000016873 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
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