
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

FARSANTE
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona que finge lo que no es o lo que siente.
Término culto: Farsantus falsitas.
Ubicación en el Archivo: Gran Salón de la mentira cochina, sección de farsas e interpretaciones nocivas.

Etimología: Del italiano farsante, derivado del verbo farsar ‘representar una farsa’. Su étimo último es el verbo latino farcire ‘rellenar, atestar o cebar de forma física’.

Nivel de ofensa:
Grave
Es un ataque a la médula de la confianza. Llamar a alguien farsante es invalidar cada palabra que sale de su boca.

Vigencia: Plena.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por su exceso de puesta en escena. El farsante nunca es natural; siempre está interpretando el papel que más le conviene en ese momento.

Hábitat: Se le encuentra en los escenarios de la vida pública, en las relaciones basadas en el interés y en cualquier lugar donde la apariencia cotice más alto que la realidad.

Peligrosidad:
Extrema
Es un agravio por engaño profundo. El farsante puede destruir vidas porque opera sobre los sentimientos y la fe de los demás. La respuesta al insulto puede ser extremadamente violenta al destapar un engaño que le ha costado mucho esfuerzo construir.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: En el francés medieval del siglo XIII, la forma evolucionada farce designaba un picadillo culinario de carne picada usado para rellenar aves. Por analogía, los actores comenzaron a llamar farsas a las breves piezas cómicas, satíricas y de enredo que se intercalaban a modo de relleno entre los descansos de las obras principales.
Así el farsante rea, de manera literal, el actor que interpretaba comedias. Y como el oficio del actor consiste en adoptar una identidad falsa y simular emociones ajenas en el escenario, la sociedad civil trasladó el vocablo al plano de la conducta cotidiana para calificar de forma despectiva a la persona hipócrita, impostora o mentirosa.
En Comedia famosa de Pedro de Urdemalas (1615) de Miguel de Cervantes leemos:
«Ya podré ser patriarca,
pontífice y estudiante,
emperador y monarca:
que el oficio de farsante
todos estados abarca […]»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Cuando se descubre una mentira sostenida en el tiempo, un fingimiento emocional o una identidad falsa creada para obtener un beneficio.
Modo de empleo: Con una frialdad cortante, como quien retira un telón. «Se acabó la función, farsante».

Resumen y conclusión del Archivero
El o la farsante es el espécimen de la impostura maliciosa y metódica. Es el profesional de la mentira que se ensaya frente al espejo antes de salir a escena. Es el maestro del fingimiento de las apariencias. Es el rey del engaño premeditado, interpretado y perpetuado.
Es el ser experto en fingir emociones: llora sin pena, ríe sin alegría y abraza sin afecto.
Carece de autenticidad por completo.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 11 de junio de 1730».


Número de Registro: 000008831 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
⚠️ Aviso de contexto: >Séase sabido que todo aquel que extraiga esta ofensa para su uso en plazas, villas, mercados o palacios, lo hace fuera de nuestra jurisdicción y amparo. No responderemos ante juez, señor o verdugo por las ofensas proferidas. Quien pone el verbo, pone el cuello; y aquí no guardamos cabezas ajenas.


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