
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

INSUSTANCIAL
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona carente de sustancia o interés o muy escaso de ellos.
Término culto: Non-substantia futilis.
Ubicación en el Archivo: Saleta de la vacuidad.

Etimología: Del latín insubstantialis ‘que no tiene sustancia’. Alude a aquél o aquello que, aunque ocupa un lugar en el espacio, carece de esencia, fundamento o importancia.

Nivel de ofensa:
Serio
No es un insulto que busque herir, sino que busca borrar. Al decirle a alguien que es insustancial, no le estás diciendo que es malo, le estás diciendo que es irrelevante. Es una ofensa hecha desde la superioridad.

Vigencia: Plena. En la era de los vídeos de diez segundos y los hilos de humo, el insustancial ha encontrado su hábitat ideal. Ya no es necesario tener algo interesante que decir, ahora basta con ser ligero.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por su sonrisa de maniquí y su asombrosa capacidad para hablar durante horas sin emitir una sola opinión propia. El insustancial es un experto en el arte de la frase hecha. Su rasgo principal es la transparencia existencial: atraviesa las conversaciones como la luz el cristal, sin dejar rastro, sin aportar calor y sin romper nada. Si se va de una habitación, el nivel intelectual y emocional de la misma permanece exactamente igual.

Hábitat: Ascensores (en donde demuestra su dominio sobre el ciclo del tiempo meteorológico), inauguraciones con bufé libre, pasillos de oficinas donde se comentan programas de telerrealidad, y perfiles de redes sociales llenos de fotos de pies en la playa, gatitos y frases de tazas de desayuno.

Peligrosidad:
Nula
Sin peligro, solamente riesgo de bostezo. Únicamente que, tras hablar con uno, sientas que has perdido quince minutos de tu vida que podrías haber invertido en algo más provechoso, como mirar una pared blanca, por ejemplo.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: Su origen se encuentra en la gastronomia. La sustancia era el jugo, el extracto o el alimento nutritivo. El guiso que era prácticamente agua caliente y que carecía de sabor y valor nutricional recibía el apelativo de insustancial.
Posteriormente, en la literatura del Siglo de Oro, se usó en sentido metafórico para describir la pobreza o la falta de vigor físico de una persona.
Ya en el siglo XIX se aplica a la personalidad. La sustancia ya no es el jugo de la carne, ni la falta de vigor, sino el juicio, la cultura o la firmeza moral.
En Fortunata y Jacinta (Parte I), de Benito Pérez Galdós, encontramos este fragmento:
«Era una mujer insustancial, de esas que no dicen ni frío ni calor…»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Cuando el espécimen acaba de bombardearnos con obviedades y trivialidades que no vienen a cuento.
Modo de empleo: Con calma, como el que se sacude una mota de polvo de la solapa.

Resumen y conclusión del Archivero
El insustancial o la insustancial es aquella personaa que no tiene opiniones propias, que habla de trivialidades o que no tiene peso intelectual ni emocional. En la literatura, es el personaje de relleno que no tiene nombre en los créditos, aquel que está ahí para que el protagonista no parezca que habla solo.
Representa el triunfo del continente sobre el contenido. Es la versión humana de una bolsa de patatas fritas llena de aire: el envase colorido promete mucho, pero te quedas con hambre y los dedos manchados de nada.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 20 de agosto de1817».


Número de Registro: 000003877 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
⚠️ Aviso de contexto: > Considere este insulto como un dardo de doble punta. Si no sabe lanzarlo con la destreza necesaria, es muy probable que acabe hiriéndose a sí mismo. No nos hacemos responsables de las represalias, bofetadas o silencios gélidos que el uso de este material pueda provocar en su entorno social.


Extrema


Leve 