Vicio: cobardía

Cobardía: la falta de ánimo y valor. Una bajeza del carácter y la acción.

  • membrete de El Energúmeno Ilustrado

    Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva


    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

    libro - icono de definición en la ficha de insultos

    Definición: Persona que habla con indiscrección o malicia de alguien o de sus asuntos.

    Término culto: Chismosus malintentionata.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la indiscrección, salita del cotilleo malintencionado.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Proviene de la palabra chisme, complementada con el sufijo despectivo de abundancia o tendencia -oso, que a su vez deriva del latín vulgar scisma, tomado del griego antiguo schísma, ‘escisión, división, separación’.

    Ell término se refería a la discordia o división en una comunidad. Con el tiempo se desplazó el significado desde el resultado hacia la herramienta que la provocaba, y que eran los cuentos, enredos y habladurías maliciosas contadas a espaldas de alguien.

    De ahí que el chismoso sea, textualmente, el que siembra la división mediante la palabra oculta.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena. Universal y eterna.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por tres rasgos: su oído biónico que le capacita para estar en dos conversaciones a la vez; sus coletillas como «No se lo digas a nadie, pero…» o «Me han dicho por ahí…»; y su memoria selectiva, que le permite recordar perfectamente con quién salió su vecina un martes de hace quince años, aunque se olvida constantemente de dónde deja las llaves.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra en las colas de la panadería, tras los visillos de las ventanas que dan a la calle, en los descansos para el café donde se destripa al que no ha ido y asomando la cabeza por la puerta de casa para ver quién sube y quién baja por la escalera.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Alta

    Por riesgo de destrucción de reputaciones. El chismoso no usa navaja, usa adjetivos. Su peligro radica en que una verdad a medias, en su boca, se convierte en un arma que puede arruinar una carrera o una familia.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: El Realismo del siglo XIX fue el gran escenario de este tipo social. Novelas como La Regenta o las de Galdós convirtieron el chisme en un motor de la trama. En las pequeñas ciudades de provincias o en las tertulias de los cafés de Madrid, el chismoso ya no era un individuo aislado, sino parte de una maquinaria de control social capaz de encumbrar o destruir la honra de una familia en una tarde.

    Enla novela Tormento (1884), Benito Pérez Galdón describe la intromisión de la servidumbre y el vecindario:

    «Cuenta la criada que entonces tuvieron, segoviana, astuta y chismosa, que el hallazgo de no sé qué papeles hizo descubrir a doña Marcelina debilidades graves de su hermano.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Debe usarse cuando se descubres que alguien ha aireado un asunto privado, ha inventado una mentira para crear conflicto o vive pendiente de las miserias de los demás.

    Modo de empleo: Con un tono de hartazgo y cortando la conversación. «No seas chismoso y métete en tus asuntos»,

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El chismoso o la chismosa es el espécimen que está más pendiente de la vida de los demás, para pregonarla, que de la propia.

    Se le asocia con la envidia y la cobardía por la elección de los chismes a propagar y por no decir las cosas a la cara. Es un espécimen cuya lengua no descansa porque el silencio le produce un vacío existencial insoportable.

    Es el rey de las habladurías y la murmuración social. Es cuentista, enredador y se place en sembrar cizaña urdiendo chismes y enredos para perturbar la paz entre amigos, parientes, compañeros o conocidos.

    Nota del Archivero: En la era digital, el chismoso ha pasado del patio de luces al grupo de WhatsApp, pero su esencia sigue siendo el tráfico de secretos, reales o inventados.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 5 de agosto de1712».

    Firma manuscrita a pluma del Archivero Jefe
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000006193 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Nuestra responsabilidad termina en el punto y final de esta ficha. Si decide llevar este agravio al mundo real y la jugada le sale por la culata, recuerde que lo hace bajo su responsabilidad y que aquí solo custodiamos la palabra, no el sentido común del usuario.

  • membrete de El Energúmeno Ilustrado

    Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

    espécimen-zullenco

    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

    libro - icono de definición en la ficha de insultos

    Definición: Persona que ventosea con frecuencia e involuntariamente o no puede contener la deposición. Puede usarse en sentido directo o metafórico aludiendo a la falta de valor.

    Término culto: Zullencus escatologica.

    Ubicación en el Archivo: Sala de lo escatológico, estantería del desecho gaseoso/sólido.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Zullo o zulla se refiere a la ventosidad o a la deposición líquida y ruidosa. Se supone una voz onomatopéyica que imita el sonido de la ventosidad corporal. Y se le añade el sufijo -enco (de origen germánico usado para indicar cualidad degradada) para convertir el sustantivo en un adjetivo despectivo.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Grave

    Es una ofensa degradante. Ataca la higiene básica del individuo. O a su falta de valor.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Arcaico. Es un agravio rural, crudo y muy potente.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: La flojera y los sonidos intestinales. En ocasiones la pestilencia.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia en los puestos de cabeza en las retiradas, escondido bajo la cama y en residencias de ancianos.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: En el Siglo de Oro, zullenco era un insulto de baja estofa, muy utilizado en la sátira y la literatura picaresca para humillar físicamente al adversario.

    Se usaba cruelmente para describir la decadencia física de los ancianos y como sátira a la cobardía por la falta de control de los esfínteres.

    Francisco de Quevedo, el gran maestro de la escatología y el insulto físico, escribió esto en su obra El Buscón (1626):

    «Entró un viejo zullenco, que por un lado le venía el aire y por otro se le iba, tan caduco y desmantelado que parecía más de madera que de carne.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Debe usarse cuando alguien no controla su esfínter en público o cuando alguien se comporta de manera rastrera por miedo.

    Modo de empleo: Sea cual sea el caso debe pronunciarse con repugnancia.

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El zullenco o la zullenca es el espécimen emparentado con la suciedad más básica. Se aplica a la persona que se zulla con frecuencia, siendo zullarse el acto de irse de vientre, a menudo de forma involuntaria.

    Se aplica tanto a aquel que pierde el control de sus esfínteres (y de su dignidad) ante la vejez, como al que lo pierde por miedo, como el cobarde.

    Nota del Archivero: Al igual que hoy decimos cagado de miedo, en el Barroco llamar a alguien zullenco era negarle cualquier rastro de valentía caballeresca.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 9 de julio de1587».

    Firma del Archivero Jefe en tinta
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000001833 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este agravio es una pieza de museo léxico. Aunque parezca inofensiva por su antigüedad, su carga de desprecio permanece intacta. Su aplicación en el siglo XXI puede causar confusión, desconcierto o, en el mejor de los casos, un silencio sepulcral seguido de una búsqueda rápida en Google por parte del agraviado. Úselo bajo su responsabilidad.