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PAZGUATO
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona cándida y simple, que se pasma o admira de lo que ve u oye.
Término culto: Pazguatus ensimismata.
Ubicación en el Archivo: Salón de la candidez, sección del pasmo perenne.

Etimología: Proviene del adjetivo desusado apazguado, que deriva a su vez del latín pacificatus, participio del verbo pacificare ‘reconciliado, apaciguado, el que ha hecho las paces’.
El habla popular comenzó a asociar esa quietud o calma excesiva con la falta de vivacidad, la simpleza o el pasmo, con lo que el término adquirió un matiz despectivo.
Joan Coromines añade que en esta transición influyó el cruce con su sinónimo culto pacato, del latín pacātus, ‘excesivamente escrupuloso y tímido’.

Nivel de ofensa:
Moderado

Vigencia: En desuso. Es un agravio de abuela, cargado de una autoridad moral indiscutible y con un toque de ternura. Se debería recuperar.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por su expresión ensimismada de no enterarse de nada. Suele tener la boca entreabierta lista para el asombro.

Hábitat: Puertas de salida de los comercios, donde se queda parado bloqueando el paso, escaparates de tiendas de baratijas brillanrtes y en grupos de amigos siendo el último en reir el chiste (lo haya entendido o no).

Peligrosidad:
Nula
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: En la literatura costumbrista el pazguato encarna al provinciano o al rústico que llega a la gran ciudad y se queda con la boca abierta ante cualquier situación, mostrando una total incapacidad para prever el engaño o la malicia ajena.
El pazguato moderno añade un elemento de mojigatería. No solo no entiende la picardía, sino que se asombra o se asusta pacatamente de ella.
En Tormento (1884) de Benito Pérez Galdós se lee:
«También solía entrometerse aquel Torres, pazguato y mirón que vimos en casa de Bringas, y era un cesante a quien Mompous daba de tiempo en tiempo trabajillos de corretaje y comisiones…»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Cuando alguien se queda mirando una situación crítica sin reaccionar, o cuando alguien muestra una ingenuidad que raya en lo absurdo.
Modo de empleo: Con un suspiro de agotamiento. «Pero no te quedes ahí parado, so pazguato, que se va a ir el tren».

Resumen y conclusión del Archivero
El pazguato o la pazguata es el espécimen ingenuo, lento de reflejos y propenso a quedarse asombrado o escandalizado ante realidades comunes de la vida.
Es el colmo de la bobería y el pasmo. Es el ser que habita en el limbo permanentemente y que se queda con la boca abierta y los ojos fijos ante cualquier estímulo, por nimio que sea.
Es aquel que mira la lluvia y se sorprende de que el agua moje, de que la luz solar proyecte sombra, el que se queda mirando fijamente sin reaccionar.
Sufre de exceso de quietud mental y queda atrapado el el asombro de lo cotidiano. Carece de malicia, pero también de reflejos. Su mente es un estanque de aguas estancadas donde no se mueve ni un pez.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 25 de obtubre de 1717».


Número de Registro: 000004762 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado




