Ofensa: 3- serio

Ofensa seria. Agravio público, de los que exigen disculpa si se dicen frente a terceros por el punto de humillación que contienen.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona que jalea y acompaña con palmas.

    Término culto: Palmerus adulator.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la lisonja, sección del acompañamiento ruidoso.

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    Etimología: Proviene del latín palma, que se refiere tanto a la palma de la mano como a la hoja del árbol (en este caso de la mano) y de su uso y oficio en el mundo del flamenco, donde el palmero es un artista esencial que marca el ritmo.

    Utilizado posteriormente para describir la percusión servil de apoyo al líder.

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    Nivel de ofensa: Serio

    Llamar palmero a alguien es considerarle una herramienta —sin criterio ni voz propia— al sevicio de otro.

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    Vigencia: Nuevo cuño.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por la reacción inmediata y el entusiasmo. El palmero no espera a procesar la información; si el líder dice algo, el palmero asiente, ríe o aplaude antes de que termine la frase.

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    Hábitat: En las cenas de empresa alrededor del ejecutivo de mayor rango, en los mítines políticos tras el orador de turno y en los séquitos de artistas varios.

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    Peligrosidad: undefined Considerable

    El peligro del palmero es que anula la autocrítica del líder, que acaba creyendo que es genial porque le aplauden todo.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Inicialmente el término aludía al peregrino que regresaba de Tierra Santa portando una hoja de palma como símbolo de su viaje y de la victoria de la fe. O al habitante de la isla de La Palma.

    Más tarde, designó al músico del género flamenco que acompaña el cante y el baile haciendo sonar las palmas de las manos de manera rítmica.

    La acepción despectiva moderna nace de una metáfora basada en el flamenco. El palmero social o político es aquel que no aporta la voz ni el talento principal, sino que se limita a aplaudir y celebrar ciegamente todo lo que dice o hace su jefe o líder con el fin de mantener su favor o su puesto.

    Es el heredero de la claque francesa del siglo XIX, personas pagadas en los teatros para aplaudir o abuchear según conviniera.

    En Crónica de Madrid (1983) de Francisco Umbral se lee:

    «Los ministros de la democracia se rodean siempre de una corte de palmeros intelectuales, tipos que no han escrito un libro derecho en su vida pero que aplauden con las dos manos cualquier ocurrencia del poder a cambio de una canonjía o un viaje oficial.»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Al detectar que se está celebrando una mediocridad o una tontería solo por el estatus de quien la dice.

    Modo de empleo: Con un gesto de desdén.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la palmero es un sirviente del aplauso, el ruido y la reafirmación de otro. No tiene voz, no tiene voto y su única función es ensalzar al líder, a la espera de una futura recompensa por ese servilismo de apoyo.

    Principalmente forma parte de la corte de asesores y militantes políticos del ruido, jaleando a los suyos y abucheando a los otros, aunque también se prodiga en los cortejos de artistas y demás personas de relevancia.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 26 de junio de 1977».

    Número de Registro: 000009816 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Considere este insulto como un dardo de doble punta. Si no sabe lanzarlo con la destreza necesaria, es muy probable que acabe hiriéndose a sí mismo. No nos hacemos responsables de las represalias, bofetadas o silencios gélidos que el uso de este material pueda provocar en su entorno social.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona que habla con indiscrección o malicia de alguien o de sus asuntos.

    Término culto: Chismosus malintentionata.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la indiscrección, salita del cotilleo malintencionado.

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    Etimología: Proviene de la palabra chisme, complementada con el sufijo despectivo de abundancia o tendencia -oso, que a su vez deriva del latín vulgar scisma, tomado del griego antiguo schísma, ‘escisión, división, separación’.

    Ell término se refería a la discordia o división en una comunidad. Con el tiempo se desplazó el significado desde el resultado hacia la herramienta que la provocaba, y que eran los cuentos, enredos y habladurías maliciosas contadas a espaldas de alguien.

    De ahí que el chismoso sea, textualmente, el que siembra la división mediante la palabra oculta.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena. Universal y eterna.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por tres rasgos: su oído biónico que le capacita para estar en dos conversaciones a la vez; sus coletillas como «No se lo digas a nadie, pero…» o «Me han dicho por ahí…»; y su memoria selectiva, que le permite recordar perfectamente con quién salió su vecina un martes de hace quince años, aunque se olvida constantemente de dónde deja las llaves.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra en las colas de la panadería, tras los visillos de las ventanas que dan a la calle, en los descansos para el café donde se destripa al que no ha ido y asomando la cabeza por la puerta de casa para ver quién sube y quién baja por la escalera.

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    Peligrosidad: undefined Alta

    Por riesgo de destrucción de reputaciones. El chismoso no usa navaja, usa adjetivos. Su peligro radica en que una verdad a medias, en su boca, se convierte en un arma que puede arruinar una carrera o una familia.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: El Realismo del siglo XIX fue el gran escenario de este tipo social. Novelas como La Regenta o las de Galdós convirtieron el chisme en un motor de la trama. En las pequeñas ciudades de provincias o en las tertulias de los cafés de Madrid, el chismoso ya no era un individuo aislado, sino parte de una maquinaria de control social capaz de encumbrar o destruir la honra de una familia en una tarde.

    Enla novela Tormento (1884), Benito Pérez Galdón describe la intromisión de la servidumbre y el vecindario:

    «Cuenta la criada que entonces tuvieron, segoviana, astuta y chismosa, que el hallazgo de no sé qué papeles hizo descubrir a doña Marcelina debilidades graves de su hermano.»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Debe usarse cuando se descubres que alguien ha aireado un asunto privado, ha inventado una mentira para crear conflicto o vive pendiente de las miserias de los demás.

    Modo de empleo: Con un tono de hartazgo y cortando la conversación. «No seas chismoso y métete en tus asuntos»,

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El chismoso o la chismosa es el espécimen que está más pendiente de la vida de los demás, para pregonarla, que de la propia.

    Se le asocia con la envidia y la cobardía por la elección de los chismes a propagar y por no decir las cosas a la cara. Es un espécimen cuya lengua no descansa porque el silencio le produce un vacío existencial insoportable.

    Es el rey de las habladurías y la murmuración social. Es cuentista, enredador y se place en sembrar cizaña urdiendo chismes y enredos para perturbar la paz entre amigos, parientes, compañeros o conocidos.

    Nota del Archivero: En la era digital, el chismoso ha pasado del patio de luces al grupo de WhatsApp, pero su esencia sigue siendo el tráfico de secretos, reales o inventados.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 5 de agosto de1712».

    Firma manuscrita a pluma del Archivero Jefe
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000006193 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Nuestra responsabilidad termina en el punto y final de esta ficha. Si decide llevar este agravio al mundo real y la jugada le sale por la culata, recuerde que lo hace bajo su responsabilidad y que aquí solo custodiamos la palabra, no el sentido común del usuario.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona envanecida, fanfarrona y presuntuosa.

    Término culto: Phantasma vanitatis.

    Ubicación en el Archivo: Salón del ego sobredimensionado, sección del postureo sobreactuado.

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    Etimología: Del griego antiguo phántasma, que a su vez se deriva del verbo phaínein, ‘brillar, aparecer o mostrarse’.

    Para los griegos, un fantasma era una aparición, manifestación o cosa visible, la imagen o reflejo que un objeto dejaba impreso en la mente o en la imaginación, ya fuera durante la vigilia o en los sueños.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Es una bofetada dirigida a la vanidad,

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena. Es el agravio predilecto para el que presume de lo que carece o exagera sus méritos hasta el absurdo. Tal cual o en aumentativo: fantasmón.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por el yoísmo crónico de su discurso y la hipérbole constante. Siempre ha estado en un lugar mejor que tú donde nunca se le ha visto, posee habilidades que solo se manifiestan cuando no hay testigos, conoce a más gente importante que tú aunque nunca le devuelvan las llamadas, tiene un cochazo carísimo que, curiosamente, siempre está en el taller…

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia en las barras de los bares, en las reuniones de antiguos alumnos, en los currículums presumiendo de cargos que no existen, y en las cenas de empresa contando anécdotas donde él siempre es el héroe.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula

    El fantasma es inofensivo porque su energía se gasta por entero en mantener la fachada. Si acaso riesgo de vergüenza ajena.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Es el heredero del miles gloriosus, el soldado fanfarrón de la comedia latina de Plauto, que cuenta en primera persona las gloriosas gestas que ha ido imaginando en su huída.

    En la literatura española es el hidalgo venido a menos que sale a la calle con un mondadientes en la boca para que crean que ha comido, cuando lleva tres días de ayuno.

    Representa la tragedia de la apariencia: la necesidad de ser admirado por encima de la necesidad de ser real.

    Miguel de Cervantes utilizó este vocablo de forma recurrente y en su género clásico femenino para describir las visiones e ilusiones que asaltaban a su protagonista en la oscuridad. En la segunda parte del ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha, Capítulo XXIII, leemos:

    «Con todo esto, me tenté la cabeza y los pechos, por certificarme si era yo mismo el que allí estaba o alguna fantasma vana y contrahecha; pero el tacto, el sentimiento, los discursos concertados que entre mí hacía, me certificaron que yo era allí entonces el que soy aquí ahora.»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Ante una fanfarronada evidente, un alarde de superioridad sin fundamento o cuando alguien intenta impresionar a los demás con historias que huelen a invención a kilómetros.

    Modo de empleo: Con una sonrisa burlona y un gesto de desdén. «¡Anda ya, fantasma, cuéntale ese cuento a quien no te conozca!».

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El fantasma o la fantasma es el espécimen ducho en el arte de contar mentiras, tan grandes que solo él se las cree, con la esperanza de que el brillo de su relato ciegue al interlocutor.

    Es el insulto rey en las discusiones sobre capacidades personales. Se aplica a quien alardea de conquistas, dinero, contactos o habilidades que solo existen en su narrativa.

    Su rasgo principal es la hipermetropía del ego: se ve a sí mismo enorme y a los demás diminutos. Es el individuo que vive en una película de la cual él es director, guionista y estrella, aunque el resto del mundo solo vea un metraje en blanco.

    Es el ser que ha decidido que la realidad es demasiado pequeña para su persona, el que demuestra que se puede vivir en un palacio, siempre y cuando esté construido con palabras y niebla.

    Nota del Archivero: Su vigencia es plena. Muy plena. Podría decirse que vivimos en un festival de poltergeist, con tanto fantasma suelto. No hay más que ver las redes y las vidas de ensueño hollywoodiense que llevan algunos: aquí con mi modelito caro, aquí con mis amigas buenorras, aquí en el yate, aquí mi vientre plano con su ombliguito, aquí el plato de diseño esferificado que me voy a zampar, aquí de vacaciones a tomar por culo… (mucho photoshop y mucha IA, amigos).

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 1 de julio de 1815».

    Firma a pluma del Archivero Jefe
    Sello estampado en rojo de "El Energúmeno Ilustrado"

    Número de Registro: 000006895 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis es un compendio de arqueología léxica y folklore verbal. Su finalidad es documentar el agravio, no fomentar su ejercicio. Utilícelo bajo su propia cuenta y riesgo. Y recuerde que la elegancia de un insulto no disminuye el tamaño del impacto (ni las consecuencias).

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    espécimen: calzonazos

    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Hombre que se deja dominar o persuadir por su pareja.

    Término culto: Submitio uxoris.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la falta de personalidad, anaquel de la sumisión.

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    Etimología: Los calzones eran unos antiguos pantalones masculinos que cubrían desde la cintura hasta las rodillas. El aumentativo despectivo -azos hacía referencia a un calzón muy grande, muy holgado o muy mal hecho.

    Como el calzón se tomaba como símbolo de la autoridad familiar, por aquello de quién lleva los pantalones en casa, a finales del siglo XVIII, el término sufrió un desplazamiento semántico y pasó a aplicarse al hombre de carácter débil, condescendiente, flojo y excesivamente sumiso, especialmente aquel que se deja dominar por su esposa o por las mujeres de su entorno familiar.

    La metáfora sugiere que a este hombre le quedan grandes los calzones o que carece de la firmeza necesaria para llevarlos con dignidad.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Es un agravio proferido contra la autonomía y el amor propio del individuo.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena. Un término cargado de machismo tradicional usado para describir cualquier anulación de la personalidad ante el dominio de otro.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por sus frases de cabecera. Hacia su pareja: «Lo que tú digas, cariño» y hacia sus amigos: «Voy a preguntarle si me deja».

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Tras su esposa sosteniendo las bolsas cuando va de tiendas. en los restaurantes comiendo el plato que le ha elegido ella y en las reuniones de amigos vistiendo la ropa que le ha dispuesto ella.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: La palabra floreció en la literatura española a partir del siglo XIX, convirtiéndose en un arquetipo muy explotado por el costumbrismo y el realismo.

    En la sociedad decimonónica, obsesionada con los roles de género rígidos, el calzonazos era una figura cómica y patética, contrapuesta al hombre de honor y mando.

    Benito Pérez Galdós, en su obra La de Bringas (1884), escribe:

    «Su marido, aquel buen señor a quien todos en la vecindad llamaban el calzonazos, no abría la boca más que para decir que sí a todo cuanto su mujer disponía, temblando solo de pensar en llevarle la contraria.»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando un hombre demuestra una incapacidad absoluta para defender su propio criterio o deseos frente a los de su pareja.

    Modo de empleo: Con un tono de burla y algo de lástima.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El calzonazos es el individuo que ha dimitido de sí mismo, cediendo frente a su pareja sentimental, en pro de la paz doméstica. Dócil hasta la humillación.

    Es el ser que demuestra que, aunque los pantalones sean fáciles de poner, no lo es tanto llevarlos.

    Su rasgo principal es la obediencia y la sumisión. El calzonazos no elige el menú, no elige el destino de vacaciones y, si pudiera, no elegiría ni el aire que respira sin pedir permiso previo. Aunque se utiliza principalmente en el entorno doméstico, también se utiliza para señalar la falta de hombría en otros entornos.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 28 de febrero de 1710».

    Firma a pluma del Archivero Jefe
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000006128 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis pone a su disposición el acero de la lengua, pero no pone el brazo ni el pecho. Cualquier daño colateral, pérdida de honra o intercambio de golpes resultante de emplear este término será responsabilidad exclusiva de quien lo exhala. Nos lavaremos las manos con agua de rosas mientras usted lidia con el ofendido.

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    Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva


    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona malvada, maligna, perversa. Malhechor.

    Término culto: Malandrinus delincuentia.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la perversidad, estantería de la bellaquería.

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    Etimología: Del italiano malandrino, ‘salteador de caminos o bandolero’. Que a su vez deriva del latín tardío malandrium o malandria, que eran las ampollas, pústulas o llagas asociadas a enfermedades de la piel, particularmente la lepra o el muermo en los caballos.

    A los leprosos desterrados y desahuciados que vagaban por los caminos viviendo de la limosna o del robo se les llamó malandrinos en Italia. Con el tiempo, la palabra se desprendió de la enfermedad y se quedó fijada estrictamente en el ámbito de la delincuencia ambulante: el vagabundo, el asaltante y el delincuente de caminos.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Es un agravio de falta de honradez.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Arcaico. Es un término que huele a polvo, a aventura y a picaresca.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Ojos alerta y sonrisa astuta. Manos veloces para el engaño y lengua rápida para las excusas.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia tabernas, mercados y caminos secundarios.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Alta

    Un malandrín te quita la cartera mientras te explica las excelencias de su honradez.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: La palabra ingresó formalmente al idioma castellano a comienzos del siglo XVII. Su introducción y posterior popularidad se deben de manera casi exclusiva al auge de la literatura caballeresca y el uso satírico que de ella se hizo.

    En las historias de caballeros andantes, los malandrines eran aquellos personajes sin honor, ya fueran magos o gigantes, que recurrían a artimañas indignas en lugar de pelear en un duelo limpio.

    Miguel de Cervantes fue el gran responsable de fijar este término en el imaginario del idioma español, utilizándolo repetidamente a lo largo de su obra maestra para los arranques de furia de su protagonista:

    «—¡Tente, ladrón, malandrín, follón, que aquí te tengo, y no te ha de valer tu cimitarra!»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Debe usarse cuando se descubre que alguien ha intentado engañar con una estratagema un poco burda o cuando alguien presume de una astucia que en realidad es pura falta de ética.

    Modo de empleo: Con una sonrisa en los labios (por lo anacrónico) y agitando un dedo acusador.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El malandrín o la malandrina es el espécimen de la malas artes y del engaño rápido, la pequeña estafa y la desaparición oportuna.

    Es un ser de astucia oportunista y de moral elástica que busca el beneficio inmediato y el placer de burlar la ley o la decencia.

    Debido a que el agravio quedó fuertemente atado al Siglo de Oro, con los añoss perdió cualquier rastro de amenaza real. Hoy en día se percibe como un insulto cómico, arcaico, inofensivo y teatral, pero también como un reproche elegante propio de una indignación clásica.

    Nota del Archivero: En la era moderna, el hábitat del malandrín se ha ampliado a cualquier rincón de internet donde se fragüen engaños rápidos.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 5 de septiembre de 1720».

    Firma a pluma del Archivero Jefe
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000006107 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: >Séase sabido que todo aquel que extraiga esta ofensa para su uso en plazas, villas, mercados o palacios, lo hace fuera de nuestra jurisdicción y amparo. No responderemos ante juez, señor o verdugo por las ofensas proferidas. Quien pone el verbo, pone el cuello; y aquí no guardamos cabezas ajenas.

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    Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

    cansalmas

    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona extremadamente pesada, machacona, latosa y cansina.

    Término culto: Anima-fatigatus latosus.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la pesadez, sección del agotamiento extremo.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Es una palabra compuesta de formación romance de tradición rural y regional. Del verbo cansar y el sustantivo alma. No aparece en el diccionario de la RAE.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Es una acusación de toxicidad. Llamar a alguien cansalmas es decirle que su sola presencia es un trabajo no remunerado para los demás.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se reconoce por su incapacidad para leer el lenguaje no verbal. No importa que estés mirando el reloj, que des pasos hacia la puerta o que respondas con monosílabos; él seguirá adelante. Suele tener una voz monótona y una tendencia a contar detalles irrelevantes de historias que no interesan a nadie. Su mayor superpoder es la insistencia: puede preguntar lo mismo ocho veces o proponer un plan que ya ha sido rechazado sistemáticamente.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia en ascensores (donde te atrapa entre plantas), grupos de mensajería instantánea de los que no puedes salir, y esas esquinas de las oficinas donde se intercepta a la gente que va con prisa hacia el baño.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Extrema

    No por su reacción al insulto, que le resbala, sino por su peligrosidad crítica para la salud mental. El contacto prolongado con un cansalmas provoca síntomas de agotamiento crónico, mirada vidriosa y, en casos extremos, el deseo de mudarse a una cueva sin cobertura.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: A diferencia de los insultos de la literatura del Siglo de Oro o del realismo del XIX, cansalmas no tiene un arraigo histórico en el canon literario general.

    Es una voz típica del norte de España y del habla de Navarra. El catedrático y ensayista navarro Manuel Iribarren la rescató en sus estudios de vocabulario local, describiéndola como el retrato perfecto de la persona «tozuda y machacona».

    Tradicionalmente perteneció al ámbito doméstico y rural, pero en el último tercio del siglo XX comenzó a asomar levemente en la prensa y crónicas de costumbres de carácter regional.

    Su uso literario canónico es nulo, pero una mención escrita con peso se encuentra en la columna de opinión de Gregorio Salvador (vicedirector de la Real Academia Española y filólogo) publicada en el diario El País el 25/04/2000, donde analiza con precisión literaria este insulto tradicional:

    «El cansalmas agota sin jamás agotarse, es el dios del gota a gota. Al lado de su pertinacia, la de la sequía es cosa leve y benigna. Se trata, pues, de un canso…»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando alguien ha superado el límite de la cortesía y sigue insistiendo en un tema, un favor o una charla que ya ha agotado tu paciencia de santo.

    Modo de empleo: Debe decirse con una mano en la frente, como si te pesara la cabeza.

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la cansalmas es el espécimen de la fatiga metafísica. No cansa las piernas, no cansa el oído: cansa el alma.

    Es aquel ser que, mediante la repetición, la insistencia o la vacuidad de su discurso, logra que su interlocutor sienta un peso existencial que le drena la energía vital. El es agujero negro de la alegría, que se alimenta del tiempo y el ánimo de los que le rodean

    Se aplica de forma muy específica a quien, con un ritmo monótono, tozudo y sin ningún respeto por el estado de ánimo de su interlocutor, repite un mismo relato o queja hasta el completo hartazgo.

    Nota del Archivero: En un mundo lleno de notificaciones, alarmas y avisos, el cansalmas es el pop-up humano que no se puede cerrar.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 23 de mayo de 2000».

    Firma manuscrita a pluma del Archivero Jefe
    Sello estampado de "El Energúmeno Ilustrado" validando el contenido

    Número de Registro: 000010725 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Nuestra responsabilidad termina en el punto y final de esta ficha. Si decide llevar este agravio al mundo real y la jugada le sale por la culata, recuerde que lo hace bajo su responsabilidad y que aquí solo custodiamos la palabra, no el sentido común del usuario.

  • membrete de El Energúmeno Ilustrado

    Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

    abrazafarolas

    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

    libro - icono de definición en la ficha de insultos

    Definición: Persona aduladora que muestra un afecto exagerado e interesado hacia las personas con poder para obtener algún beneficio.

    Término culto: Amplecti-farolus pelotarum.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la adulacion, salita de la lisonja interesada.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Es una palabra compuesta de formación romance (castellana), nacida en el siglo XX. Del verbo abrazar y el sustantivo farolas. No aparece en el diccionario de la RAE.

    Originalmente se refería al borracho que, incapaz de mantenerse en pie, se aferraba a una farola para no caer al suelo.

    Más tarde el término experimentó un giro semántico radical. Pasó de describir un estado físico de embriaguez a convertirse en un insulto para designar al individuo que se aferra a cualquier persona con poder o brillo propio para obtener un beneficio.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Es un agravio proferido contra la valía y dignidad de una persona que solo se precia en función de la persona a la que esté abrazando en ese momento.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Nuevo cuño. Se usa mucho en ambientes políticos, deportivos o sociales para señalar a esos personajes satélites que siempre aparecen en las fotos al lado del poderoso.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su proximidad innecesaria al que destaca. Y por su habilidad asombrosa para detectar quién tiene la sartén por el mango en cada habitación.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia en palcos, antesalas de despachos oficiales, cócteles de inauguración y fotos de grupo, siempre en las proximidades del más poderoso.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula

    El abrazafarolas es consciente de su proceder y no lo considera reprochable, por lo que no suele ofenderse.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: A diferencia de los insultos tradicionales, abrazafarolas debe su salto al estrellato idiomático a un entorno muy específico: el periodismo deportivo radiofónico español.

    El periodista José María García, una de las figuras más influyentes de la radio española en las décadas de 1970, 1980 y 1990, popularizó este término de forma masiva en sus programas nocturnos (Supergarcía).

    García utilizaba abrazafarolas de manera sistemática para fustigar a los directivos, intermediarios y palmeros del mundo del fútbol que adulaban a los presidentes de los clubes o a los políticos de turno.

    De la radio saltó de inmediato al habla de la calle y, de ahí, a las columnas literarias y novelas de autores contemporáneos que buscaban retratar la fauna política y social de la España de finales de siglo.

    En Y Tierno Galván ascendió a los cielos (1990) de Francisco Umbral, se utiliza el insulto para retratar con cinismo a los intelectuales y burócratas de la movida madrileña y de la transición que orbitaban alrededor del poder político, definiendo la esencia del adulador moderno:

    «La corte estaba llena de abrazafarolas de la cultura y el poder, tipos que por la mañana te hacían la reverencia y por la noche te vendían por un plato de lentejas.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Debe usarse cuando vemos a alguien exhibir un servilismo bochornoso hacia un superior o cuando alguien intenta hacerse notar arrimándose a alguien importante de forma descarada.

    Modo de empleo: Se debe pronunciar con un matiz de lástima mezclada con asco.

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la abrazafarolas es el espécimen patético y servil que medra en las proximidades al poder, buscando desesperadamente cualquier rayo de relevancia que pueda proyectar sobre su propia insignificancia.

    Es el que ríe más fuerte los chistes del jefe, el que asiente antes de que el poderoso termine la frase y el que está dispuesto a sostenerle el abrigo, el paraguas o incluso a ponerse a cuatro patas a guisa de banqueta para que descanse, a cambio de una palmadita en el hombro.

    Es el que busca la luz ajena porque la suya está fundida. Y si la farola a la que se abraza se apaga porque el poderoso cae, no tardará ni un segundo en correr a abrazarse a la siguiente farola que se encienda, aunque sea la del enemigo del anterior.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 11 de diciembre de 1975».

    Firma del Archivero Jefe en tinta color antracita
    Estampación en rojo del sello de "El Energúmeno Ilustrado"

    Número de Registro: 000011033 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis es pura precisión gramatical, con el propósito de ilustrar nuestra cultura del insulto. El conocimiento es libre, pero al aplicarlo se hace prisionero de sus propias palabras. Nadie se va a hacer responsable de las consecuencias de su uso. Con su pan se lo coma.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

    libro - icono de definición en la ficha de insultos

    Definición: Persona que lleva una vida contraria a toda norma moral y que busca fundamentalmente sarisfacer sus deseos sexuales.

    Término culto: Ñoqui-ñoqui crapulensis.

    Ubicación en el Archivo: Salón de los excesos, estantería de los placeres varios.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Del latín crápula y este a su vez del griego antiguo kraipále ‘resaca, malestar tras la embriaguez’.

    De la consecuencia física pasó a designar la causa habitual: la vida de libertinaje, juerga y borracheras continuas. Finalmente, el término se aplicó como sustantivo para definir al individuo que lleva una vida licenciosa, amoral y entregada a los vicios.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Es un insulto que contiene una pizca de envidia por parte de quien lo lanza. Acusas al sujeto de no tener principios, pero se le reconoce cierto estilo en su caída.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: En desuso. Es un término con un aura bohemia y decimonónica.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su palidez de casino y sus ojos inyectados en sangre, pero siempre ocultos tras una actitud de indiferencia absoluta.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: En los reservados de los clubes nocturnos, en las mesas de juego con apuestas que no puede pagar, y en las camas que no son la suya, despertando a mediodía con una mano en la frente y la otra buscando un cigarrillo.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula

    Para él que le llamen crápula no es un agravio, es la ratificación de su estilo de vida licencioso.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: En la Edad Media se utilizaba el término en los tratados de salud para hablar de la intoxicación alimentaria o por alcohol. El Libro de buen amor, del siglo XIV, alude a los peligros de la crápula como el exceso en el beber que ciega el entendimiento.

    En el Siglo de Oro no se usaba como insulto. Los escritores preferían vicioso, perdido o disoluto.

    Es en el realismo del soiglo XIX donde crápula triunfa para definir un tipo social específico: el hombre de buena familia o el burgués trasnochador que gasta su fortuna y su salud en burdeles, tabernas y juegos de azar.

    En Tormento (1884) de Benito Pérez Gadós, se puede leer:

    «Era un crápula de la peor especie, uno de esos hombres que envejecen en las tabernas y en los tugurios, arrastrando su dignidad por los suelos a cambio de un trago de vino o de una noche de juego.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando alguien muestra una entrega total al vicio con un desparpajo que resulta casi insultante para la gente trabajadora.

    Modo de empleo: Con una mezcla de reproche moral y reconocimiento de su estatus de bala perdida.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El crápula es el individuo que ha decidido que la virtud es un invento para los que no saben divertirse.

    Entregado a la molicie, el desenfreno, la disipación, la disolución, el relajamiento moral, el libertinaje, la depravación, el desenfreno, la indecencia, el encanallamiento, la licencia y el vicio. Y cuantos otros sinónimos podamos encontrar.

    El clásico vividor y juerguista, entregado a los excesos, la fiesta constante y la vida nocturna, con un patente desprecio a las normas sociales.

    Nota del Archivero: Llamar a alguien crápula hoy le otorga un aire de villano de película clásica o de poeta maldito.

    Nota del Archivero: El futbolista del Manchester United, George Best, ganador del Balón de Oro en 1968, encajaba a la perfección con la definición de crápula. Llevó una vida de excesos que él mismo resumió con su famosa frase: «Gasté mucho dinero en coches, mujeres y alcohol. El resto lo malgasté».

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 4 de octubre de 1870».

    Firma a pluma del Archivero Jefe
    Sello estampado en rojo de "El Energúmeno Ilustrado"

    Número de Registro: 000007549 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Nuestra responsabilidad termina en el punto y final de esta ficha. Si decide llevar este agravio al mundo real y la jugada le sale por la culata, recuerde que lo hace bajo su responsabilidad y que aquí solo custodiamos la palabra, no el sentido común del usuario.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona muy alta, seca y desgarbada, malvestida y de aspecto ridículo o fantasmal.

    Término culto: Extravagantia estantigua.

    Ubicación en el Archivo: Salón el mal aspecto, sección de lafalta de garbo.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Del latín hostis antiquus ‘hueste o ejército antiguo’, referido a la Santa Compaña o al propio demonio por ‘viejo enemigo’, apelativo usado antaño.

    Originalmente designaba a la hueste antigua o procesión de fantasmas que vagaba por los montes. Con el tiempo, pasó a definir a una persona alta, seca, mal vestida o que se queda plantada como una visión ridícula.

    Es alguien que, por su mala traza o vestimenta extraña, parece un aparecido o un espantajo.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Llamar a alguien estantigua es decirle que su presencia es inquietante, rancia y carente de cualquier armonía con el presente.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Arcaico.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su figura desproporcionada (normalmente alta y delgada) y su vestimenta fuera de época. La estantigua suele llevar ropa que le queda grande, de colores apagados, y camina con una rigidez que sugiere que lleva siglos sin engrasar las articulaciones.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: En el rincón de libros antiguos en las bibliotecas, en las paradas de autobús de madrugada, en las reuniones familiares donde resulta ser un pariente lejano del que nadie se acordaba, y en los pasillos oscuros donde se queda quieto mirando a la nada

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Leve

    No hace nada, pero su sola presencia corta el cuerpo. Es el tipo de persona que, si te la encuentras en un ascensor, hace que te plantees subir por las escaleras.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: En la literatura clásica, las estantiguas eran visiones que amedrentaban a los viajeros.

    En la Edad Media, se refería al demonio o a una supuesta hueste de fantasmas o almas en pena que vagaban por la noche (similar a la Santa Compaña).

    En el Siglo de Oro, estantigua era una palabra muy visual para la mofa. Se usaba para insultar a quienes eran extremadamente delgados y vestían con ropajes viejos o pasados de moda.

    El propio Don Quijote, con su figura alta y flaca, fue comparado a menudo con una estantigua por quienes lo veían por primera vez en los caminos.

    A su vez, en Don Quijote de la Mancha (1605) de Miguel de Cervantes, el propio hidalgo caballero lo utiliza para para describir la impresión que le causa un grupo de encamisados en la noche:

    «—¿Adónde vas, o quién eres, estantigua? Responde, si no, verás que aquí te mato.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando alguien aparece con un aspecto excesivamente desaliñado, anticuado o lúgubre, o cuando alguien se queda estorbando en un lugar con una actitud pasiva y fantasmal.

    Modo de empleo: Con un escalofrío fingido y voz baja.

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la estantigua es el espécimen extraño, desgarbado, lúgubre o simplemente fuera de lugar, como si hubiera sido escupido por una procesión de almas en pena directamente al centro de un centro comercial.

    Es un término con un sabor literario delicioso. Se usa para describir a alguien que aparece de repente con un aspecto que mezcla lo fúnebre con lo ridículo, o a quien se queda parado en medio de un sitio estorbando con aire ausente.

    Es el fantasma que no tiene castillo y se conforma con cualquier esquina. Representa el miedo a lo que sobrevive al tiempo: la persistencia de lo antiguo en un mundo que ya no lo comprende ni lo quiere.

    Es la figura de la decadencia que se niega a desaparecer. Le envuelve un aire de extrañeza y parece no encajar en la luz del día ni en la modernidad.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 29 de abril de 1600».

    Firma del Archivero Jefe en tinta color antracita
    Sello estampado de "El Energúmeno Ilustrado" validando el contenido

    Número de Registro: 000002963 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis es un compendio de arqueología léxica y folklore verbal. Su finalidad es documentar el agravio, no fomentar su ejercicio. Utilícelo bajo su propia cuenta y riesgo. Y recuerde que la elegancia de un insulto no disminuye el tamaño del impacto (ni las consecuencias).

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    Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

    espécimen gazmoño

    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

    libro - icono de definición en la ficha de insultos

    Definición: Persona que afecta devoción, escrupulos y virtudes que no tiene.

    Término culto: Sanctus non-sancta.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la falsa devoción, estantes de la mogijatería exagerada.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Es una palabra de origen incierto, probablemente de formación expresiva o onomatopéyica.

    Se cree que deriva de gato (por el gesto de humildad fingida de los felinos al acechar o pedir) o de gamo (por la mansedumbre aparente) y el sufijo despectivo -oño.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Desnuda la falsedad del sujeto, acusándolo de no ser tan bueno como quiere aparentar.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: En desuso. El agravio, no la actitud que retrata.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Semblante plácido, sereno, con sonrisa beatífica, que muda en gesto de asco ante lo natural: un escote generoso, un abrazo entre amigos o una palabrota. El gazmoño baja la mirada si alguien cuenta un chiste picante, pero es el primero en aguzar el oído para no perderse un detalle. Posiblemente se santigue en todas estas situaciones.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia en las juntas de vecinos censurando el ruido de los jóvenes, en las cenas familiares vigilando la longitud de las faldas de las sobrinas, y en cualquier sitio donde pueda ejercer de juez moral sin tener autoridad para ello.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Moderada

    El gazmoño no te atacará de frente, pero te creará una mala reputación a base de suspiros y comentarios sobre la decencia y los buenos modales.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Es el heredero de La Mojigata de Leandro Fernández de Moratín. Representa la represión que se convierte en vicio oculto. En la literatura española, es el personaje que viste de negro y reza el rosario mientras planea cómo quedarse con la herencia de un pariente pecador.

    Autores como Quevedo o Molière (con su Tartufo) diseccionaron esta figura como una de las más peligrosas de la sociedad, pues utiliza la religión o la moral como escudo para la manipulación.

    En Fortunata y Jacinta (1887) de Benito Pérez Galdós se utiliza el término para definir la falsa modestia de un personaje:

    «No me vengas ahora con esos aires de gazmoño, que bien sabemos todos de qué pie cojeas y que esa humildad tuya no es más que una trampa para incautos.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando alguien finge escandalizarse por algo insignificante o natural para demostrar una superioridad moral que claramente no posee.

    Modo de empleo: Con una mueca de ironía. «¡No seas tan gazmoño, que ya nos conocemos!»

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El gazmoño o la gazmoña es el espécimen de la virtud impostada y el pudor de escaparate. Es el maestro de la falsa modestia y la moralidad de cartón.

    El gazmoño finge santidad: se escandaliza por un tobillo al descubierto o una palabra malsonante, mientras por dentro procesa pensamientos que harían sonrojar a un estibador.

    Pero no solo finge ser bueno, sino que se muestra incomodado por las acciones de los demás para desviar la atención de las suyas. Es el que pone cara de santo para ocultar sus verdaderas intenciones mientras trama algo.

    Es el ser que demuestra que, a menudo, cuanta más limpieza se finge por fuera, más sucio se está por dentro, con polvo escondido debajo de la alfombra.

    Nota del Archivero: Urge la recuperación de esta ofensa, excelente para describir la hipocresía moral o sexual, especialmente en entornos que se las dan de puritanos.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 15 de diciembre de1688».

    Firma del Archivero Jefe en tinta color antracita
    Estampación en rojo del sello de "El Energúmeno Ilustrado"

    Número de Registro: 000003207 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis es como el de un simple boticario que cataloga sustancias peligrosas; el uso que usted haga de este veneno léxico es asunto de su propia conciencia. Si tras pronunciarlo se encuentra usted envuelto en un altercado o en un sepulcral aislamiento social, no regrese aquí buscando antídotos. Suyo es la administración, suyas las consecuencias.