Familia: humor y ánimo

Corrupciones del humor como temperamento y el ánimo.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona que tiene mala idea o intención.

    Término culto: Umbra-malus malosa.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la negatividad, sección de las intenciones aviesas.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Es una palabra compuesta de formación romance (española) con el adjetivo mala y el sustantivo sombra. Históricamente, la palabra sombra no solo alude a la proyección de la luz, sino también a ‘la gracia, la simpatía el encanto’. Por tanto, tener mala sombra significa literalmente proyectar un aura desagradable, tener un mal carácter, carecer por completo de gracia social y tener una influencia espiritual o anímica negativa.

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    Nivel de ofensa: Grave

    Es un agravio de toxicidad. Llamar a alguien malasombra es decirle que su energía es dañina y que nadie quiere estar cerca de él por miedo a que se le pegue su amargura o su mala suerte.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Nuevo cuño.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su capacidad para aguarle la fiesta a cualquiera y por su pesimismo activo.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra en los rincones de las oficinas donde se gestan los rumores negativos, en los grupos de amigos donde siempre pone peros a los planes, y en las reuniones familiares donde saca a relucir viejas rencillas

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    Peligrosidad: undefined Alta

    Por el elevado riesgo de contaminación anímica.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Tradicionalmente, en el costumbrismo andaluz, ser una mala sombra es lo opuesto a tener ángel o duende. Es el individuo que resulta pesado, antipático o que hace comentarios inoportunos.

    Se utiliza como sinónimo de alguien cenizo, borde o que tiene un carácter avinagrado y difícil de tratar.

    En La de Bringas (1884) de Benito Pérez Galdós, se lee:

    «Era el tal individuo un sujeto de la peor especie, una verdadera mala sombra que entraba en las tertulias sembrando el aburrimiento y la discordia con sus críticas acerbas.»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando alguien hace un comentario malintencionado para arruinar un momento de alegría, o cuando alguien parece atraer la mala suerte por su propia actitud negativa.

    Modo de empleo: Con un gesto de rechazo, como si te estuvieras protegiendo de un mal de ojo. «¡Quita de ahí, malasombra!»

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la malasombra es el espécimen que ha decidido que, si él no brilla, nadie más tendrá luz. Es el ser que demuestra que hay gente cuya única función social es servir de recordatorio de que el mundo puede ser un lugar desagradable.

    La presencia del malasombra resulta tóxica e irritante para los demás, por su falta de gracia y su querencia a amargar el momento. Proyecta negatividad, mal augurio o directamente fastidio sobre todo lo que toca.

    Es el individuo que no solo está ahí, sino que su sola presencia nubla el día.

    Tiene mala leche y siempre aparece para dar la noticia negativa o soltar el comentario que corta el rollo. Es el que, cuando te compras un coche, te dice que ese modelo suele salir con fallos de fábrica; o el que, en una boda, menciona el alto índice de divorcios. No es solo que sea infeliz, es que necesita que tú también lo seas. Tiene un humor ácido, seco y, a menudo, cruel.

    Nota del Archivero: También se aplica a la persona patosa que no hace nada a derechas.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 13 de febrero de 1970».

    Firma manuscrita a pluma del Archivero Jefe

    Número de Registro: 000012758 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Considere este insulto como un dardo de doble punta. Si no sabe lanzarlo con la destreza necesaria, es muy probable que acabe hiriéndose a sí mismo. No nos hacemos responsables de las represalias, bofetadas o silencios gélidos que el uso de este material pueda provocar en su entorno social.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona que jalea y acompaña con palmas.

    Término culto: Palmerus adulator.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la lisonja, sección del acompañamiento ruidoso.

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    Etimología: Proviene del latín palma, que se refiere tanto a la palma de la mano como a la hoja del árbol (en este caso de la mano) y de su uso y oficio en el mundo del flamenco, donde el palmero es un artista esencial que marca el ritmo.

    Utilizado posteriormente para describir la percusión servil de apoyo al líder.

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    Nivel de ofensa: Serio

    Llamar palmero a alguien es considerarle una herramienta —sin criterio ni voz propia— al sevicio de otro.

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    Vigencia: Nuevo cuño.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

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    Rasgos identificativos: Se le reconoce por la reacción inmediata y el entusiasmo. El palmero no espera a procesar la información; si el líder dice algo, el palmero asiente, ríe o aplaude antes de que termine la frase.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: En las cenas de empresa alrededor del ejecutivo de mayor rango, en los mítines políticos tras el orador de turno y en los séquitos de artistas varios.

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    Peligrosidad: undefined Considerable

    El peligro del palmero es que anula la autocrítica del líder, que acaba creyendo que es genial porque le aplauden todo.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

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    Análisis histórico y literario: Inicialmente el término aludía al peregrino que regresaba de Tierra Santa portando una hoja de palma como símbolo de su viaje y de la victoria de la fe. O al habitante de la isla de La Palma.

    Más tarde, designó al músico del género flamenco que acompaña el cante y el baile haciendo sonar las palmas de las manos de manera rítmica.

    La acepción despectiva moderna nace de una metáfora basada en el flamenco. El palmero social o político es aquel que no aporta la voz ni el talento principal, sino que se limita a aplaudir y celebrar ciegamente todo lo que dice o hace su jefe o líder con el fin de mantener su favor o su puesto.

    Es el heredero de la claque francesa del siglo XIX, personas pagadas en los teatros para aplaudir o abuchear según conviniera.

    En Crónica de Madrid (1983) de Francisco Umbral se lee:

    «Los ministros de la democracia se rodean siempre de una corte de palmeros intelectuales, tipos que no han escrito un libro derecho en su vida pero que aplauden con las dos manos cualquier ocurrencia del poder a cambio de una canonjía o un viaje oficial.»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Al detectar que se está celebrando una mediocridad o una tontería solo por el estatus de quien la dice.

    Modo de empleo: Con un gesto de desdén.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la palmero es un sirviente del aplauso, el ruido y la reafirmación de otro. No tiene voz, no tiene voto y su única función es ensalzar al líder, a la espera de una futura recompensa por ese servilismo de apoyo.

    Principalmente forma parte de la corte de asesores y militantes políticos del ruido, jaleando a los suyos y abucheando a los otros, aunque también se prodiga en los cortejos de artistas y demás personas de relevancia.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 26 de junio de 1977».

    Número de Registro: 000009816 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Considere este insulto como un dardo de doble punta. Si no sabe lanzarlo con la destreza necesaria, es muy probable que acabe hiriéndose a sí mismo. No nos hacemos responsables de las represalias, bofetadas o silencios gélidos que el uso de este material pueda provocar en su entorno social.

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    espécimen: calzonazos

    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Hombre que se deja dominar o persuadir por su pareja.

    Término culto: Submitio uxoris.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la falta de personalidad, anaquel de la sumisión.

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    Etimología: Los calzones eran unos antiguos pantalones masculinos que cubrían desde la cintura hasta las rodillas. El aumentativo despectivo -azos hacía referencia a un calzón muy grande, muy holgado o muy mal hecho.

    Como el calzón se tomaba como símbolo de la autoridad familiar, por aquello de quién lleva los pantalones en casa, a finales del siglo XVIII, el término sufrió un desplazamiento semántico y pasó a aplicarse al hombre de carácter débil, condescendiente, flojo y excesivamente sumiso, especialmente aquel que se deja dominar por su esposa o por las mujeres de su entorno familiar.

    La metáfora sugiere que a este hombre le quedan grandes los calzones o que carece de la firmeza necesaria para llevarlos con dignidad.

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    Nivel de ofensa: Serio

    Es un agravio proferido contra la autonomía y el amor propio del individuo.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena. Un término cargado de machismo tradicional usado para describir cualquier anulación de la personalidad ante el dominio de otro.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por sus frases de cabecera. Hacia su pareja: «Lo que tú digas, cariño» y hacia sus amigos: «Voy a preguntarle si me deja».

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    Hábitat: Tras su esposa sosteniendo las bolsas cuando va de tiendas. en los restaurantes comiendo el plato que le ha elegido ella y en las reuniones de amigos vistiendo la ropa que le ha dispuesto ella.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

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    Análisis histórico y literario: La palabra floreció en la literatura española a partir del siglo XIX, convirtiéndose en un arquetipo muy explotado por el costumbrismo y el realismo.

    En la sociedad decimonónica, obsesionada con los roles de género rígidos, el calzonazos era una figura cómica y patética, contrapuesta al hombre de honor y mando.

    Benito Pérez Galdós, en su obra La de Bringas (1884), escribe:

    «Su marido, aquel buen señor a quien todos en la vecindad llamaban el calzonazos, no abría la boca más que para decir que sí a todo cuanto su mujer disponía, temblando solo de pensar en llevarle la contraria.»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando un hombre demuestra una incapacidad absoluta para defender su propio criterio o deseos frente a los de su pareja.

    Modo de empleo: Con un tono de burla y algo de lástima.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El calzonazos es el individuo que ha dimitido de sí mismo, cediendo frente a su pareja sentimental, en pro de la paz doméstica. Dócil hasta la humillación.

    Es el ser que demuestra que, aunque los pantalones sean fáciles de poner, no lo es tanto llevarlos.

    Su rasgo principal es la obediencia y la sumisión. El calzonazos no elige el menú, no elige el destino de vacaciones y, si pudiera, no elegiría ni el aire que respira sin pedir permiso previo. Aunque se utiliza principalmente en el entorno doméstico, también se utiliza para señalar la falta de hombría en otros entornos.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 28 de febrero de 1710».

    Firma a pluma del Archivero Jefe
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000006128 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis pone a su disposición el acero de la lengua, pero no pone el brazo ni el pecho. Cualquier daño colateral, pérdida de honra o intercambio de golpes resultante de emplear este término será responsabilidad exclusiva de quien lo exhala. Nos lavaremos las manos con agua de rosas mientras usted lidia con el ofendido.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona excesivamente seria, inexpresiva, seca o ruda de gestos.

    Término culto: Vultus papyre-recia.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la expresividad, sección de la indiferencia.

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    Etimología: Es una palabra compuesta de creación romance (española). Es una concatenación de cara de cartón. No está recogida en el diccionario.

    La metáfora alude a que las facciones carecen de la movilidad, el brillo o la calidez de la piel viva, asemejándose a una máscara rígida de cartón.

    El término como una sola palabra se ha consolidado en el habla urbana del último tercio del siglo XX y principios del XXI para describir la falta de expresividad o simpatía, ganando peso también en la cultura popular

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Moderado

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su inexpresividad, su rostro imperturbable y su actitud impasible. El caracartón no parpadea lo suficiente y su sonrisa, si llega a producirse, parece un error en el sistema o una grieta en el material. Suele tener una tez mate, como si la sangre hubiera decidido no pasar por ahí para no perder el tiempo.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: En las ventanillas de la administración pública a las ocho de la mañana, en las paradas de autobús mirando al infinito, en las oficinas de reclamaciones de los grandes almacenes y en las fotos de carné (donde, por una vez, su expresión encaja perfectamente).

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula

    Por su total ausencia de reacción a cualquier estímulo.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Aunque el adjetivo compuesto caracartón es moderno, la imagen en la que se basa es muy antigua. En el Diccionario de Autoridades, del siglo XVIII, ya se recogía la locución cara de cartón o cara de papel, definiéndola formalmente como la ‘cara arrugada y seca, que parece que no es de carne’.

    La vinculación de la rigidez facial con el cartón nace del mundo de los disfraces, las máscaras de carnaval y los títeres de los cómicos de la legua, cuyos rostros artificiales e inalterables provocaban la mofa del público.

    En Trilogía de Madrid (1984) de Francisco Umbral contramos la variante clásica:

    «Los ujieres del ministerio tenían una cara de cartón mojado y archivo, una fisonomía funcionarial que no se alteraba ni ante la muerte del ministro ni ante el nacimiento de la primavera.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando el sujeto se comporta como estuviese disecado o como si fuera un decorado.

    Modo de empleo: Separando en sílabas y aumentando la voz paulatinamente haciendo acento en la sílaba final: ca-ra-CAR-TÓN. A ver si reacciona de una puñetera vez.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la caracartón es el espécimen que ha logrado el prodigio biológico de convertir su rostro en una superficie bidimensional, rígida y carente de cualquier brillo vital.

    Es el individuo que recibe una noticia, ya sea buena o mala, con la misma expresividad que una caja de zapatos vacía.

    Es el ser que ha decidido que exteriorizar la alegría, el dolor o cualquier otra emoción son gastos energéticos innecesarios.

    Está físicamente presente pero emocionalmente ausente.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 2 de enero de 2005».

    Firma auténtica del Archivero Jefe
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000010678 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Nuestra responsabilidad termina en el punto y final de esta ficha. Si decide llevar este agravio al mundo real y la jugada le sale por la culata, recuerde que lo hace bajo su responsabilidad y que aquí solo custodiamos la palabra, no el sentido común del usuario.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona pesimista, ansiosa e hipocóndriaca que siempre se encuentra mal y con problemas. Acaparadora de atención.

    Término culto: Angustia-perpetuus catastrophica.

    Ubicación en el Archivo: Sala de la hipocondría, estantes de las cuitas infundadas.

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    Etimología: Del latín agonia y este del griego agōnía, con el significado de ‘lucha contra la muerte’ o ‘esfuerzo agónico’ (aplicable en la guerra o en el deporte, respectivamente).

    Con el tiempo pasó a describlr coloquialmente a una persona que vive en una angustia constante, que es pesimista, que se agobia por todo y que siempre se encuentra mal tanto física como anímicamente.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Moderada

    Es más una etiqueta de persona tóxica que un insulto hiriente. Llamar a alguien agonías es pedirle que, por el amor de Dios, respire y deje de contagiar su taquicardia al resto.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Nuevo cuño.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su suspiro crónico, su actitud negativa, por pasarse gran parte del día tirado en la cama y porque su conversación es monotemática: habla de sí mismo y de los dramas griegos que está viviendo en su propia carne.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia al otro ado del hilo teléfónico contándote sus problemas, en las salas de espera del médico y tirado en la cama agobiado por tonterías.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Moderada

    Por riesgo de vampirismo energético. Su arma es la asfixia por empatía. Puede obligarte a que te preocupes por sus tonterías hasta que tú mismo acabes con dolor de cabeza.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Históricamente, la palabra agonía siempre estuvo ligada al tránsito a la muerte. Sin embargo, su uso como insulto o calificativo personal es de cuño moderno y coloquial.

    Durante el siglo XXI se popularizó para definir al cenizo o hipocondríaco agobiado y superado por la vida, que con anterioridad habría sido calificado de atribulado o cuitado.

    Encontramos en La colmena (1951) de Cela:

    «—¡Qué agonías eres, hijo! —le dice doña Rosa—; parece que se va a acabar el mundo porque se te ha roto un zapato, ¡siempre estás con el alma en un hilo!»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Debe usarse cuando el sujeto colma nuestro cupo de lamentos.

    Modo de empleo: De manera cortante, para que cese en su actitud.

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la agonías es el espécimen que, aunque no se está muriendo, vive en un estado de muerte lenta al preocuarse continuamente por todo.

    Está a la búsqueda constante de un motivo para llevarse las manos a la cabeza. Se preocupa por cosas tan banales como que el autobús tarda dos minutos más de lo previsto o que la yema del huevo frito se ha reventado sola.

    El Agonías es el ser que ha decidido que la paz mental es un concepto aburrido y prefiere vivir en un tráiler de una película de terror permanente. Siempre encontrando formas creativas de pasarlo fatal.

    No es necesariamente alguien malvado, sino alguien cuya compañía resulta agotadora por su constante estado de ansiedad o queja.

    Nota del Archivero: No te hará daño físico, pero su capacidad para absorber la alegría del ambiente es comparable a la de un Dementor de Harry Potter.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 27 de octubre de1949».

    Firma del Archivero Jefe en tinta color antracita
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000008163 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis se limita a suministrar la munición; la puntería y las consecuencias del disparo corren por cuenta del usuario. Si al proferir este agravio recibe usted una respuesta airada o un duelo al amanecer, sepa que no guardamos botiquín ni pagamos fianzas. Quien desenfunda un vocablo, acepta el lance.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona de escasa voluntad y energía vital.

    Término culto: Mingitorus minima.

    Ubicación en el Archivo: Salón del ánimo, sección de la ausencia.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Es una palabra compuesta de formación romance a partir del verbo mear y el adverbio poco. Evoca a alguien con tan poco espíritu que hasta su orina es escasa y sin fuerza.

    No consta recogido en el diccionario de la RAE.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Es un agravio de cobardía y/o inutilidad.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Nuevo cuño.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su incapacidad para sostener la mirada y su tendencia a encogerse de hombros ante cualquier pregunta.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le ve en las colas donde todo el mundo se le cuela, en las oficinas haciendo el trabajo que nadie quiere por no saber decir no, y en la silla de la esquina en las reuniones, esperando a que acabe para poder irse.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula

    El meapoco no es peligroso para nadie más que para sí mismo, aunque su falta de carácter puede desesperar a quienes dependen de él para tomar una decisión.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Sin recorrido. Es un término de uso coloquial que, aunque tiene una estructura castiza, no aparece en los diccionarios clásicos del Siglo de Oro como el de Autoridades o Covarrubias.

    Para este concepto de hombre sin ánimo, Cervantes o Quevedo habrían usado apocado o pusilánime.

    Se registra en la literatura que busca retratar el habla popular y urbana, especialmente en contextos de insulto rápido y despectivo entre personajes de clases medias o bajas.

    Camilo José Cela, recuperó muchos de estos términos populares y vulgares para sus crónicas y novelas, dándoles carácter literario en su obra San Camilo, 1936 (1969):

    «…y tú no eres más que un meapoco, un pobre diablo sin sangre en las venas que se asusta de su propia sombra antes de que empiece el jaleo.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando alguien demuestra una falta total de iniciativa, valor o energía ante un reto sencillo o una injusticia flagrante.

    Modo de empleo: Con una mezcla de lástima y desprecio.

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la meapoco es la insignificancia personalizada. Es el espécimen del poco ánimo y la cobardía. Es un ser de naturaleza apocada y escasa.

    El meapoco nunca dice quiero, dice como tú veas; no tiene deseos, solo tiene miedos. Su rasgo principal es la abulia, la pusilanimidad y la pequeñez de espíritu.

    Es el tipo de persona que en una discusión se da por vencido antes de que el otro empiece a hablar, simplemente para que el ruido cese.

    Es el individuo que parece pedir perdón por ocupar un espacio físico, el que no tiene fuerzas ni para tener un vicio y cuya voluntad es tan escasa que un suspiro fuerte lo cambiaría de ideología.

    El meapoco es el individuo que ha decidido que vivir es un riesgo demasiado alto y que lo mejor es pasar por el mundo sin hacer ruido ni sombra.

    Es el ser que demuestra que hay gente que no vive, sino que simplemente dura.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 30 de julio de 1945».

    Firma al pie del Archivero Jefe
    Sello estampado en rojo sangre de "El Energúmeno Ilustrado"

    Número de Registro: 000009106 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis no pretende alentar la discordia, sino la excelencia en el habla. Si estas palabras cruzan sus labios y hay consecuencias, son su responsabilidad. Sepa que nos lavamos las manos con más diligencia que Poncio Pilatos.

  • membrete de El Energúmeno Ilustrado

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    espécimen-meapilas

    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

    libro - icono de definición en la ficha de insultos

    Definición: Persona exagerada en los actos de devoción religiosa.

    Término culto: Mingitoria devotus.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la hipocresía, área de la devoción fingida.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Es una palabra compuesta de formación romance, que consta del verbo mear y el sustantivo pila (refiriéndose a la pila bautismal o de agua bendita).

    Define a una persona que manifiesta una piedad exagerada, afectada o hipócrita. Es quien frecuenta en exceso la iglesia no por verdadera fe, sino por exhibicionismo moral o escrúpulos ridículos.

    La imagen evoca a alguien que está tanto tiempo junto a la pila de la iglesia que por fuerza ha de aliviarse en ella.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Grave

    Ataca el libre albedrío y la independencia espiritual del sujeto, reduciéndolo a un ser dependiente de los rituales y de la aprobación de un ser superior.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: En desuso.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por el pasito corto y la cabeza ligeramente ladeada en señal de falsa humildad. Habla muy bajo, casi susurra. Y suele recitar pasajesde los textos sagrados.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra en las sacristías, en los primeros bancos en misa y en los grupos de catequesis.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Aunque su actitud de falsa devoción es un tema de siglos anteriores, el término específico es más moderno.

    En el Siglo de Oro, para este concepto de beatería falsa, Cervantes o Quevedo habrían usado términos como santón, beato o hipócrita. Es en el siglo XIX y XX cuando se consolida en el lenguaje coloquial y en la literatura para atacar el beaterío asfixiante de las ciudades de provincias.

    En La colmena (1951) de Camilo José cela encontramos el siguiente pasaje:

    «—Ese lo que es, es un meapilas —dice doña Rosa—, un tío que se pasa el día en la parroquia para que el señor obispo le vea la cara, mientras por detrás arruina a quien puede.»

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    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando alguien demuestra una obediencia ciega y ridícula a las normas o a la fe, o cuando presume de una moralidad tan estrecha que resulta asfixiante.

    Modo de empleo: En tono quedo, sin levantar la voz.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la meapilas vive su vida hipócritamente centrándose en el ritualismo religioso externo. Representa la fe entendida como una serie de ritos y rezos buscando la salvación a través de la proximidad al poder celestial. Pero no le importa si el compromiso de esas rutinas oratorias repetitivas le quitan tiempo para practicar la misericordia, la piedad o la caridad.

    No tiene opinión propia hasta que no consulta con el párroco. Y se preocupa más por una palabra malsonante que por si se ha portado bien con el prójimo.

    Se pasa el día sacristía arriba, sacristía abajo, con un fervor que huele a rancio y a cera usada. Es el espécimen que ha sustituido la columna vertebral por un reclinatorio.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 13 de octubre de 1903».

    Firma manuscrita a pluma del Archivero Jefe
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000007429 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Nuestra responsabilidad termina en el punto y final de esta ficha. Si decide llevar este agravio al mundo real y la jugada le sale por la culata, recuerde que lo hace bajo su responsabilidad y que aquí solo custodiamos la palabra, no el sentido común del usuario.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

    libro - icono de definición en la ficha de insultos

    Definición: Persona de genio áspero y desapacible.

    Término culto: Vinagris amarganta.

    Ubicación en el Archivo: Salón del mal genio, fila de los amargados amargantes.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Del latín vinum acre ‘vino agrio’. Igual que el vino fermentado pierde su dulzor y se vuelve ácido, el término se aplica a las personas de carácter agrio, desabrido o excesivamente severo.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Serio

    Es un agravio proferido contra el humor y el talante y a su efecto en los demás. No es un insulto violento, pero es una crítica feroz a la convivencia.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: En desuso.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su cara de pocos amigos permanente. El vinagre tiene el ceño fruncido de serie y una capacidad innata para soltar respuestas ácidas que nadie ha pedido.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia en las colas del supermercado, en el transporte público y el los parques donde juegan los niños.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Moderada

    El peligro del vinagre es que amarga el dulce.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: Antiguamente se usaba para describir a los jueces severos, a los viejos regañones o a los que nunca sonreían. Se decía que tenían sangre de vinagre.

    En Fortunata y Jacinta (1887) de Benito Pérez Galdós, maestro en retratar la fauna humana, se puede leer:

    «Era un hombre de un natural vinagre, siempre con la regañina en la boca y el gesto torcido, como si todo lo que viera le supiera a hiel.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Cuando alguien responde con una aspereza injustificada a un gesto normal, o cuando su mal humor constante empieza a ser una carga para el grupo.

    Modo de empleo: Con una mueca de haber probado algo amargo.

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El o la vinagre es el espécimen que ha perdido la dulzura y la frescura, adoptando una actitud punzante y agria ante la vida.

    Está irritado y peleado con la existencia y con el mundo. Todo le molesta y no hay nada que le guste más que propagarlo a los cuatro vientos con sus quejas.

    Representa la incapacidad de disfrutar y el deseo subconsciente de que los demás compartan su mal humor. Su mera presencia es capaz de cortar la leche.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 7 de maezo de1607».

    Firma del Archivero Jefe en tinta color antracita
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000003374 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este insulto es un legado histórico que entregamos sin garantía de buen recibimiento. Si al usarlo descubre que el receptor tiene menos sentido del humor (o más fuerza física) de lo esperado, asuma su error con hidalguía. Declinamos toda responsabilidad sobre las consecuencias.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

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    Definición: Persona de ánimo indolente, con falta de vigor o energía.

    Término culto: Apathicus non-vitalis.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la inanidad, sección de falta de vitalidad.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Del griego apátheia ‘ausencia de pasión o sentimiento’. Se compone del prefijo a- ‘sin’ y pathos ‘pasión, emoción, sentimiento o sufrimiento’. Es aquél que no siente, el que está libre de pasiones.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Leve

    No es un insulto que busque el conflicto, sino que certifica la inexistencia de pulso emocional.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su mirada de trofeo colgado en la pared y una postura corporal que desafía las leyes de la columna vertebral.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: En las últimas filas de cualquier conferencia, en los sofás de las fiestas donde la gente se lo está pasando bien, y en los puestos de trabajo donde el reloj parece haberse detenido por solidaridad con su desgana.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula

    Quizá un riesgo de bostezo por simpatía. El único peligro real es que su falta de energía actúe como un agujero negro que absorba las ganas de vivir de los que intentan animarle.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario: En la filosofía estoica, la apatheia no era un defecto, sino la virtud máxima: la imperturbabilidad del alma ante el dolor o el placer.

    Siglos más tarde se consideró pecado por ser una pereza espiritual. Y el el siglo XIX, con el auge de lapsicología, pasó a ser el individuo sin voluntad, abúlico, que contempla la vida sin participar en ella.

    En Misericordia (1897) de Benito Pérez Galdós, podemos leer:

    «Era un hombre apático, de una frialdad de espíritu que llegaba a lo increíble; nada le conmovía, ni el dolor ajeno ni el propio infortunio.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    Debe usarse cuando se observa tal comportamiento.

    Modo de empleo: Más como una constatación que como un agravio. De hecho, insultare no va a servir de nada.

    museo - icono de resumen en la ficha de insulto

    Resumen y conclusión del Archivero

    El apático o la apática es el espécimen que sufre de una indolencia anímica terminal.

    Es el ser que nos demuestra que se puede estar vivo biológicamente mientras se está emocionalmente en una sala de espera sin revistas. Es el equivalente humano a un mueble de oficina: está ahí, pero ni aporta ni quita.

    El apático no se asombra, no se indigna y, por supuesto, no se entusiasma. Sufre de encogimiento de hombros perpetuo: ante una declaración de guerra, una propuesta de matrimonio o un descuento en el supermercado.

    Es capaz de mirar un incendio forestal con la misma intensidad con la que mira una mancha de humedad en la pared.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 5 de marzo de 1780».

    Firma manuscrita a pluma del Archivero Jefe
    Estampación en rojo del sello de "El Energúmeno Ilustrado" validando el análisis

    Número de Registro: 000002891 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis se limita a suministrar la munición; la puntería y las consecuencias del disparo corren por cuenta del usuario. Si al proferir este agravio recibe usted una respuesta airada o un duelo al amanecer, sepa que no guardamos botiquín ni pagamos fianzas. Quien desenfunda un vocablo, acepta el lance.

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    TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

    libro - icono de definición en la ficha de insultos

    Definición: Persona que carece de gracia y viveza.

    Término culto: Insipidus vulgaris.

    Ubicación en el Archivo: Salón de la vacuidad, estante de la sosería.

    documento - icono de etimología en la ficha de insultos

    Etimología: Del latín insulsus, compuesto por el prefijo negativo in- y salsus ‘salado’. Literalmenre sin sal.

    De la falta de sabor en la comida, pasó metafóricamente a la falta de gracia, agudeza o espíritu en una persona.

    rayo - icono de ofensa en la ficha de insulto

    Nivel de ofensa: Leve

    No es un insulto que busque herir el honor, sino que certifica la ausencia de sabor. Llamar a alguien soso es decirle que su personalidad es el equivalente a una pared pintada de color hueso.

    reloj de arena - icono de vigencia en la ficha de insultos

    Vigencia: Plena. Aunque ahora se les llama discretos.


    PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

    ojo - icono de rasgos identificativos en la ficha de insulto

    Rasgos identificativos: Se le reconoce por su estética plana y su asombrosa capacidad para no destacar en ninguna fotografía, incluso si es el protagonista.

    pin - icono de hábitat en la ficha de insulto

    Hábitat: Se le encuentra con frecuencia en las secciones de muebles de oficina, en las cenas de compromiso y en los clubes de filatelia.

    peligro biológico - icono de peligrosidad en la ficha de insulto

    Peligrosidad: undefined Nula

    Si acaso un leve riesgo de desvanecimiento por aburrimiento. El único peligro es que, tras pasar una tarde con él, sientas que el mundo ha perdido saturación de color y que la comida te sepa a poco durante las siguientes 24 horas.


    ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

    microscopio - icono de análisis en la ficha de insulto

    Análisis histórico y literario:  En el siglo XVI, un insulso o soso era aquel que no tenía el donaire necesario para la vida social. Era una tacha social grave en una corte que premiaba el ingenio y la respuesta rápida. 

    En Fortunata y Jacinta (1887) de Benito Pérez Galdós se lee:

    «Era un hombre soso, de una insulsez que llegaba a ser molesta; hablaba siempre en el mismo tono, sin una frase aguda, sin una idea que no fuera vulgar.»

    bloc - icono de guía de uso de la ficha de insulto

    Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?

    No es que haga nada en especial que merezca un insulto. Simplemente que su presencia y actitud va cargando y cargando, hasta que uno no puede más y espeta «pero qué soso que eres».

    Modo de empleo: Sin levantar la voz y con cierto aire de pena.

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    Resumen y conclusión del Archivero

    El soso o la sosa no ríe, simplemente emite una mueca de cortesía; no opina, solamente asiente con prudencia. Su rasgo principal es la meutralidad más neutra.

    Es incapaz de generar una anécdota, de llevar la contraria o de poner un adjetivo fuera de lugar. Hablar con él es como masticar cartón mojado: llena el tiempo, pero no alimenta.

    El soso no hace daño, pero aburre.

    «Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 19 de septiembre de 1601».

    Firma manuscrita a pluma del Archivero Jefe
    Sello de autenticidad de El Energúmeno Ilustrado

    Número de Registro: 000005115 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado

    ⚠️ Aviso de contexto: > Este análisis es un compendio de arqueología léxica y folklore verbal. Su finalidad es documentar el agravio, no fomentar su ejercicio. Utilícelo bajo su propia cuenta y riesgo. Y recuerde que la elegancia de un insulto no disminuye el tamaño del impacto (ni las consecuencias).