
Gabinete de Calificación de Agravios e Insultos > Sección de Filología Ofensiva

ENGREÍDO
TAXONOMÍA DEL IMPROPERIO

Definición: Persona demasiado convencida de su valer, con una autopercepción hipertrofiada.
Término culto: Narcissus domesticus.
Ubicación en el Archivo: Sala del amor propio, estantes de la altivez.

Etimología: Del verbo engreír, que se formó sobre el latín ingredior ‘entrar’ o ‘introducir’, que probablemente, evolucionó del concepto de criar o alimentar.
Antiguamente, engreír a alguien era mimarlo en exceso, especialmente a un niño, dándole todos sus gustos.
El niño engreído es el que se ha inflado de importancia porque sus padres lo han hecho creer que es el centro del mundo. De ahí pasó a la persona que se cría a sí misma con una opinión exagerada de su propio valor.

Nivel de ofensa:
Serio
Llamar a alguien engreído es pincharle el globo; es decirle que su supuesta brillantez no es más que un efecto óptico producido por el reflejo de su propia mirada.

Vigencia: Plena. Siempre ha habido especímenes pagados de sí mismos, que se consideran superiores al resto por algo que solo ellos saben.
PERFIL ACREEDOR AL VILIPENDIO

Rasgos identificativos: Se le reconoce por su mentón en ángulo de 45 grados y su tendencia a hablar de sí mismo en tercera persona o como si fuera una institución.
El engreído no camina, desfila; no opina, sienta cátedra. Su rasgo principal es la sordera de espejo: solo escucha aquello que confirma su propia genialidad.

Hábitat: Frente al objetivo de una cámara, espejos de ascensores y cualquier lugar donde haya una superficie reflectante o un público cautivo que no pueda huir de su verborrea ególatra.

Peligrosidad:
Moderada
Por exceso de yoismo. Su arma es la condescendencia. Te trata como si fueras un alumno de preescolar en la asignatura de la vida, mientras él se autopostula para el Nobel.
ANÁLISIS DEL ÍNCLITO GABINETE

Análisis histórico y literario: El término se ha desplazado de la crianza a la vanidad. Ya no hacen falta los progenitores, es uno mismo el que se engríe al sobrevalorar los méritos propios y está encantado de conocerse.
En La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela se lee:
«…un señor muy engreído por ser rico.»

Guía de uso: ¿Cuándo y cómo proferirlo?
Debe usarse cuando el espécimen se excede en el autobombo, cuando ya empieza a resultar ridículo.
Modo de empleo: Con la suficiente contundencia para hacerlo bajar de l pedestal.

Resumen y conclusión del Archivero
El engreído o la engreída es el ser que ha decidido que él es el protagonista de una película en la que todos los demás somos, como mucho, figurantes sin frase. Es la demostración de que se puede estar tan lleno de uno mismo que no queda espacio para nada más, ni siquiera para un poco de sentido común.
Nota del Archivero: En la era del selfi y la marca personal, el engreído ha pasado de ser un pesado de casino a ser un gurú de estilo de vida. Cuidado con él.
«Dado en el Gabinete de Agravios e Insultos a 6 de octubre de 1790».


Número de Registro: 000003867 | Catálogo de Ofensas Lacerantes | El Energúmeno Ilustrado
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Moderado
Leve 
Nula 

Grave
Alta 



